Lo que cayó del cielo / Rosario Segura (primera parte)
Uno de los tantos recuerdos de mi infancia que tengo bien grabados en la memoria—de esos que no se olvidan ni con los años ni con la calvicie ni con la artritis— es aquel día en que, rechinando llanta y levantando una polvareda como si fuera el mismísimo diablo el que llegaba, se plantaron tres…