Desglosando la noticia
Por José María Cerecer Sánchez
(Lios inchaniabo, Ketchemalella)
Viernes 21 de agosto de 2026
Un gobierno de verdad, demagogia no
Dicen algunos escritores que lo que se escribe para uno mismo es mejor que lo que se escribe para los demás.
Recomiendan que cuando se empiece a escribir, es mejor seguir escribiendo que pensar.
Por eso al estar escribiendo esto, pienso que quiero un gobierno que tenga sentido común y gobierne para mí como la gente común que soy. Lo extraordinario seguramente vendrá por añadidura.
Voy escribiendo ya.
Ahora hasta veo a los que quieren ser candidatos como falsarios, pues se presentan en público y luego se agarran la chichi izquierda y ponen una cara de mensos ¿a quién engañan?
Y lo que he visto es que llegan, se descubren como demagogos, y si ganan la elección se convierten en déspotas.
Urge descentralizar el poder ya es prioritario, para vivir bien nosotros el pueblo, somos los que debemos existir como algo cierto, tangible, y no como un discurso, solo para que el demagogo siga su ruta destructiva.
Antes, hace siglos, la narrativa del poder era que la soberanía provenía del Dios y pertenecía exclusivamente a los Reyes, pero al llegar la democracia se demostró que la soberanía pertenece al pueblo, recordemos que esto lo escribió Tomas Jefferson, cuando redactó el acta de independencia de EE. UU. le acompañaron Benjamín Freanklin, John Adams, Roger Sherman y Robert R. Livingston. y así se quedó, pudieron haber elegido un rey, es más, estuvieron a punto de nombrar a George I (Washington, pero se negó), entonces eligieron los tres poderes de una república, bien separados para que se autorregularan, después vendría la constitución política cuya redacción inicia contundentemente: “Nosotros el pueblo declaramos que… (we the people)
Como dijo el “Maestre” en la novela del célebre psiquiatra, psicoterapeuta y escritor brasileño Augusto Cury en su exitosa novela “El vendedor de sueños” llevada al cine y que protagoniza el actor Uruguayo Cesar Troncoso: “Y no es que el mundo se desmorone sobre nosotros si todo está mal a nuestro alrededor ¿entonces somos esclavos de las circunstancias? Y la respuesta es NO. el hombre por sí mismo puede cambiar su realidad, su entorno, volver a empezar, cambiar él y cambiar al mundo, no hay circunstancia que valga para hundirse, perderse, desconectarse del mundo, suicidarse, las respuestas están en uno mismo”.
Por eso yo siempre lo he dicho queridos amigos lectores que: Los verdaderos cambios en una sociedad, en un pueblo, van del individuo a la masa y no al revés, he observado que, el líder que logra hacer cambios empieza a hablarle al individuo, aunque esté congregado, y una vez que convenció al individuo, después le habla a la masa ¿entendió el truco?
Siempre tendremos la opción de contar con libertad de… libertad para… y si alguien pretende acotársela, entonces luche; primero desprogramándose a sí mismo de lo que antes le pidió y usted le dio al líder creyendo en él, y peor si tales solicitudes acotaron su libertad, y después señor mío salga a la calle a exigírsela, rompa el pacto. Para entenderlo mejor, a la abundante narrativa que le acota su libertad, hágale INGENIERIA INVERSA y PUM ya está, sin pena, sin temores.
Es más, yo creo que así lo hicieron en Argentina, Chile, El Salvador, Colombia, Perú, Venezuela y todos los países que botaron radicalmente a sus demagogos gobernantes, les llegó el momento de no encharcarse con las izquierdas o las derechas, más bien buscaron respirar sus derechos, esos humanos y fundamentales, el derecho que les garantizara su dignidad humana, su autonomía, su libertad y buscar su desarrollo pleno como personas y sin distinción, el derecho a opinar, buscar, recibir, difundir ideas o información sin censura previa.
Libertad en toda su dimensión para elegir, cambiar si así lo quiero y manifestar mis convicciones éticas en público o privado, de circular libremente por el territorio patrio y elegir donde y como vivir, sin importar el qué dirán, o si alguien se va a enojar o si algún tinterillo de la burocracia me va a cachondear, hay que sacar el gen de la supervivencia y echarlo por delante, sí, yo voy, por mí y los míos y que nadie se me atraviese, si voy, porque voy.
Entonces verá como su circunstancia o realidad va cambiando, va triunfando. Además, todo esto está en los principios fundamentales de la tendencia legal. Si usted amigo lector cambia su realidad, cambia la de todos nosotros también, reflexiónelo y ponga su intelecto natural a su propio servicio primero y el de los demás inmediatamente después, haga patria.
No olvide nunca, las grandes transformaciones en los pueblos del mundo en la historia han sido para lograr su libertad.
Un régimen que todo el tiempo te está solicitando, pidiendo, exigiendo, cobrando, votando tu dinero irresponsablemente, mintiéndote, sesgando las ideas y las acciones, socavando la economía de la patria, ya no sirvió ni va a cambiar, se debe ir. La democracia es una lucha diaria, con leyes que te protejan no que te amarren, con leyes ciertas y no al servicio del poder, sino de sus habitantes todos.
Cierro con esta reflexión:
“La supervivencia no es posible si los mejores de nosotros carecen de toda convicción, mientras que los peores de nosotros están llenos de una intensidad apasionada”: John Silver (Personaje de la película Treasure Planet)
Chiocoeutesia into tibetne
