Independencia de EE. UU. e independencia de México
Héctor Rodríguez Espinoza
(Brevísimo ensayo)
Viernes 4 de julio de 2026
Por eso, debemos de felicitar a la parte sana del gobierno y de la sociedad estadounidense (la que no comparte su racismo, su clasismo y su corrupción), por celebrar hoy el 250° aniversario de su independencia.
I.- La independencia de las colonias inglesas en Norteamérica y el nacimiento de Estados Unidos son acontecimientos históricos relevantes del siglo XVIII. Los ingleses mantenían, tradicionalmente, buenas relaciones con las trece colonias formadas en la costa atlántica de América del Norte.
Unas fundadas directamente por la Corona o explotadas por compañías que comerciaban con productos tropicales; otras nacieron tras el establecimiento de colonos exiliados de la metrópoli por política o religión. Gozaban aceptable libertad, regidas por gobernadores de la metrópoli, pero con asambleas o parlamentos que aseguraban su autonomía.
Pero en 1765, el gobierno inglés de Jorge III cometió el error de aumentar los impuestos, primero del timbre, sello que tenían que llevar los documentos jurídicos y luego suprimido; otro sobre el té, que acabaría desencadenando la revolución.
En el puerto de Boston, un buque cargado de té fue saqueado por americanos disfrazados de pieles rojas.
Ambos impuestos habían sido promulgados sin consultar a las colonias e Inglaterra trató de mantenerlos por la fuerza. Los colonos, considerándolos abusivos, se reunieron en el Congreso de Filadelfia y proclamaron la Declaración de Derechos (1774) y se declararon independientes (1776).
Su destino se libró en una guerra con Inglaterra, difícil para los americanos durante los tres primeros años. Después, con la ayuda de franceses y españoles y conducidos por George Washington, derrotaron a su antigua metrópoli en Saratoga (1777) y Yorktown (1781). Dos años después firmaron la Paz de Versalles, Gran Bretaña reconocía la independencia.
Diecinueve años transcurrieron desde el inicio de las protestas contra el plan inglés de convertir ricos territorios en colonias sólo para sus intereses económicos, materias primas y absorber sus manufacturas. La consecuencia aceleró su desvinculación total. Habían nacido los Estados Unidos.
La Declaración de Independencia, leída solemnemente en Filadelfia, constituye uno de los textos más innovadores y trascendentes de la historia contemporánea. Proclamaron los principios básicos y lema de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad y Fraternidad.”
Los nuevos estados formaron una república, regida por un presidente y una asamblea o congreso, elegidos por los habitantes mayores de edad. Un régimen democrático, fijándose derechos y deberes de gobernantes y gobernados en una Constitución política.
“…Nosotros los representantes de los Estados Unidos de América, reunidos en Congreso general, acudimos al juez supremo del mundo para hacerle testigo de la rectitud de nuestras intenciones.
En el nombre y con el poder pleno del buen pueblo de estas colonias, damos a conocer solemnemente y declaramos que estas colonias unidas son y por derecho han de ser Estados libres e independientes; que están exentas de todo deber de súbditos para con la corona británica y que queda completamente rota toda conexión política entre ellas y el Estado de la Gran Bretaña, y que, como Estados libres e independientes, poseen pleno poder para hacer la guerra, concertar la paz, anudar relaciones comerciales y todos los demás actos y cosas que los Estados independientes pueden hacer por derecho. Y para el robustecimiento de esta declaración, confiados a la protección de la Providencia divina, empeñamos unos a otros nuestra vida, nuestra fortuna y nuestro sagrado honor.”
Tomás Jefferson, Benjamín Franklin, John Adams.

II.- Su Constitución, de 17 de septiembre de 1787, es la primera escrita que regulaba su forma de gobierno.
Enfatizó los derechos del individuo y otorgó la soberanía a los ciudadanos y no a un monarca, sentó las bases de la legalidad moderna. Se convirtió en símbolo de la lucha por la libertad de los pueblos y punto de referencia para movimientos insurgentes posteriores, entre los que se contó la Revolución Francesa.
Demostró que era posible que los territorios colonizados se liberasen del yugo europeo. Punto de referencia para muchos líderes de América Latina. Muchas antiguas colonias españolas se inspiraron para construir sus Estados: ejemplo la de México, que cuando menos nominalmente, adoptamos estructura federal semejante.
Es ésta la importancia de la independencia de nuestro vecino, coloso, goloso, distinto y distante del norte.
Sin embargo, lamentable es el fallo de su Corte Suprema (6 contra 3) que dictaminó, este lunes 1 de julio, que el expresidente Donald Trump no puede ser procesado por actos cometidos durante su tiempo como jefe de Estado. “Al menos con respecto al ejercicio de sus poderes constitucionales, la inmunidad presidencial debe ser completa. Para el resto de sus actos oficiales, el presidente también tiene derecho a la inmunidad”, escribió el juez John Roberts.
La jueza pronunció su disentimiento. «Puesto que nuestra Constitución no le da a un expresidente un escudo para saltarse las consecuencias de actos criminales y de traición, disiento», sostuvo en su discurso. «Es irónico: el hombre a cargo de hacer aplicar las leyes, ahora puede romperlas», agregó.
El entonces presidente Biden expresó: “Cualquier presidente, incluido Trump, será libre de ignorar la ley.”
III.- ¿Qué tiene que ver SU INDEPENDENCIA con LA NUESTRA?
Dice José González Torres, en “El engrandecimiento de México”, que la independencia se pierde porque algún vecino —poderoso— ocupa y domina al país. Y de nuestros vecinos sólo EE. UU. es poderoso y con capacidad de dominarnos en un instante.
Recuerda que hacía ciento cincuenta y cuatro años —el 16 de septiembre de 1847— el ejército norteamericano, secundado por muchos malos mexicanos que debieron combatirlo, ocupó la ciudad de México, capital de la República e izó en el Palacio Nacional, para vergüenza nuestra, su bandera de barras y estrellas, y sólo se retiró —dejando dolorosa huella de destrucción, bandidaje y humillaciones— cuando forzó al vencido a cederle la mitad norte del territorio mexicano, con más de dos millones de kilómetros cuadrados; fastos vergonzosos que deben servir para examen de conciencia y enmienda de la presente generación; no cree que pretenda ahora dominar a México o “quitarle” otra vez la porción norte: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas; no. Ya no le interesa territorio; ahora necesita mercados para sus productos. Y amarró el de México con el TLC y el T-MEC.
IV.- Ciertamente los historiadores advierten que Hidalgo inició la lucha, pero la independencia tardó diez años y fue hasta 1821 que la consumó su artífice el militar criollo triunfante, Agustín Cosme Damián de Iturbide (Valladolid, actual Morelia, 1783 – Padilla, 1824) y emperador, Agustín I, del nuevo estado mexicano (1822-23). Su vida refleja como pocas, los vaivenes del proceso que condujo a la emancipación de México, fusilado el 19 de julio de 1824.
Sea lo que fuere, si el grito de Hidalgo fue “Muera el mal gobierno” —referido al de la Corona española que nos sojuzgó durante ¡300 años! —, de poco sirve la independencia nacional sin “BUENAS LEYES”. ¿Por qué “BUENAS LEYES” y no sólo cualquiera de las leyes o todas las leyes?
En sus Sentimientos de la Nación Mexicana, Morelos escribió:
“12º.- Que, como LA BUENA LEY es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia; y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.”
Un botón de muestra (mi tesis profesional de 1968): la ley constitucional y la federal del trabajo estipulan: “Los salarios mínimos generales (“el jornal del pobre”) deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria (preparatoria incluida) de los hijos. …”
En 2026, los salarios mínimos generales (resto del país) es de: $315.04 pesos diarios (incremento del 13% respecto a 2025). Equivale a aproximadamente $9,582 mensuales (30.4 días promedio). (bbva.mx).
En la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) es de: $440.87 pesos diarios (incremento del 5%). Equivale a aproximadamente $13,410 mensuales. (gob.mx). La ZLFN incluye municipios fronterizos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
¿Es suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural y para proveer a la educación obligatoria (preparatoria incluida) de los hijos. …” ? Pues no. No sigue siendo una “BUENA LEY”.
V.- Este año de 2026, la relación entre México y Estados Unidos es de profunda interdependencia asimétrica, marcada por tensiones y cooperación pragmática.
Geopolíticamente, se caracteriza por la frontera compartida de 3.250 km, preocupaciones de seguridad (narcotráfico, carteles y posibles acciones unilaterales de EE.UU.), y la gestión migratoria, donde los cruces irregulares han caído drásticamente (hasta 90-97% en periodos recientes) gracias a la colaboración, aunque persisten amenazas de aranceles y presiones de la administración Trump. (cnnespanol.cnn.com).
Económicamente, México es el principal socio comercial de EE.UU. (con flujos cercanos al billón de dólares), integrado por cadenas de suministro en automotriz, manufacturas y minerales críticos; el USMCA (T-MEC) sigue vigente hasta 2036 tras la decisión de EE.UU. de no renovarlo en julio de 2026, lo que abre revisiones anuales y negociaciones para abordar déficits comerciales, reglas de origen y competencia con China, con aranceles puntuales y amenazas como herramienta de presión. (cnbc.com).
Culturalmente, los lazos son intensos por millones de mexicanos y mexicoamericanos en EE.UU., flujos migratorios históricos, turismo, educación e intercambios, que persisten más allá de las fricciones políticas y enriquecen ambas sociedades, aunque a veces se ven afectados por debates sobre identidad y soberanía.
En resumen, es una relación estratégica indispensable pero volátil, donde México busca equilibrar autonomía (con diversificación hacia China y otros) mientras navega la influencia dominante de su vecino bajo las administraciones Sheinbaum y Trump. (gob.mx).
Por eso, debemos de felicitar a la parte sana del gobierno y de la sociedad estadounidense (la que no comparte su racismo, su clasismo y su corrupción), por celebrar hoy el 250° aniversario de su independencia.
image.png

Génesis de la independencia de Estados Unidos.
