Olor a dinero
Por: Feliciano J. Espriella
Viernes 26 de junio de 2026
El padrón celular que nadie quiso cumplir
¿Ya registraste tu celular?… Yo tampoco-
La fallida implementación del padrón celular deja una lección preocupante: ninguna política pública funciona cuando la ciudadanía ha dejado de confiar en quien administra sus datos personales.
El reloj marcaba el 30 de junio de 2026 como el día del “apagón telefónico” en México, pero la realidad se impuso a la burocracia. Investigué por qué un trámite que parece tan sencillo en el papel se ha convertido en una misión casi imposible para millones de mexicanos.
¿Por qué nos piden nuestros datos?
La justificación oficial de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) es la seguridad ciudadana. El argumento principal es que, al vincular cada línea a una Clave Única de Registro de Población (CURP) e identificación oficial, se elimina el anonimato que facilita delitos como el fraude, la extorsión y el secuestro virtual.
Según las autoridades, México simplemente está replicando una práctica vigente en 166 países para que cada número tenga un rostro responsable detrás.
Las cifras del rezago: un país a medias
A pesar de la campaña masiva, los números no cuadran.
Al cierre de 2025, México reportó entre 144.5 y 161.7 millones de líneas celulares. Sin embargo, al 25 de junio de 2026, el avance es crítico: solo se han vinculado 63 millones de líneas, lo que representa apenas el 43% del total. Esto significa que más de 81 millones de líneas siguen operando en la sombra informativa. De las registradas, una buena parte son de pospago (planes de renta), que ya estaban vinculadas por contrato, dejando al enorme mercado del prepago —el 83% del total nacional— como el gran ausente del padrón.
¿Por qué la gente no se registra?
La baja respuesta no es solo desidia. Mi investigación detectó tres causas principales:
Desconfianza total: El 70% de quienes no se han registrado citan el miedo al mal uso de sus datos personales. Filtraciones recientes de información gubernamental (más de 2.3 terabytes) han alimentado el temor al robo de identidad.
Fallas técnicas: En los primeros meses, las plataformas de registro colapsaron repetidamente, frustrando a los usuarios.
Complejidad del prepago: Muchos usuarios tienen múltiples tarjetas SIM o cambian de número con frecuencia, lo que genera una “fricción” operativa que frena el proceso.
La prórroga: un tanque de oxígeno
Ante la amenaza de dejar incomunicada a más de la mitad del país, la CRT tuvo que dar marcha atrás a su discurso de “no habrá prórroga”. El nuevo calendario es escalonado y se basa en el último dígito del número telefónico: las fechas límite ahora van desde el 15 de agosto (terminación 0) hasta el 31 de diciembre de 2026 (terminación 9).
El peligro para las empresas y la economía
Si el abstencionismo persiste, las operadoras se enfrentan a un desastre financiero. En el primer trimestre de 2026, Telcel perdió 483,000 usuarios y AT&T 577,000, en gran parte por la incertidumbre del padrón. Una desconexión masiva no solo golpearía los ingresos de estas empresas, sino que paralizaría servicios bancarios, aplicaciones de transporte y plataformas de reparto que dependen del número celular para autenticar a sus clientes.
Lecciones no aprendidas
No es la primera vez que México intenta esto.
Experiencias anteriores, como el registro que existió hace años y fue finalmente derogado, demostraron que estas bases de datos suelen ser ineficaces para frenar el crimen y terminan siendo una carga para el ciudadano honesto sin afectar realmente a los delincuentes, quienes encuentran formas de evadir el control.
Hoy, la pregunta queda en el aire: ¿Será este nuevo intento diferente o estamos destinados a repetir el fracaso del pasado?
Pregunta: Después de leer esto, ¿te sientes más seguro compartiendo tus datos con tu compañía telefónica o te preocupa más una posible filtración?
Cierro con una invitación: A las 6:10 de la mañana nos encontramos en La Caliente 90.7 FM, donde junto con el amigo José Ángel Partida comentaremos este tema sin filtros y con mayor profundidad. Si madrugan… allá nos escuchamos.
Por hoy fue todo.
Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.
