Desglosando la noticia
Por José María Cerecer Sánchez
(Lios inchaniabo, Ketchemalella )
Lunes 23 de marzo de 2026
Irlandeses en México
*Valientes sin registro
Resulta queridos amigos que desde hace días traía dándole vueltas en mi mente el día de San Patricio, dale que dale, hasta que hoy que me senté a escribir, llega y me recuerda mi nieto Dylan Guillermo con una camiseta verde con tréboles que este día 17 de marzo se recuerda el día de su muerte, sí, se recuerda en el mundo, pero se celebra en Irlanda, con desfiles, tréboles y cerveza, que fue este religioso llamado Patricio quien llevó el catolicismo a Irlanda en el siglo V. El trébol fue utilizado por el ahora San Patricio para explicar la existencia de La Santísima Trinidad.
Irlanda vivó una larga y brutal guerra que fue creciendo por años, Inglaterra buscaba el dominio total, cuando las cosas se pusieron peor miles de católicos irlandeses resistieron la embestida militar de Albión, pero muchos huyeron hacia EE. UU.
En EE. UU. un importante grupo de ellos no encontró lo que buscaba, el caso es que supieron de México y sus luchas, ellos vinieron buscando un nuevo hogar y se enlistaron al Ejército Mexicano para ayudar, fueron llamados El Batallón de San Patricio.
La historia es larga e interesante, fatalmente estos desertaron del ejército de EE. UU. se vinieron a México y se dieron de alta en nuestro ejército, que al perder la batalla (en la invasión) de EE . UU. contra México, precisamente, fueron reconocidos y tratados como desertores, no los perdonaron, los colgaron a todos después de un juicio sumario.
Cada año la comunidad irlandesa en México, rinde honor a las vidas de estos valientes y la secretaria de cultura aparentemente también.
¿Y nosotros el pueblo? Y ¿El Ejército regular actual? Una cosa es la gran verdad, ellos nos prefirieron a nosotros que a EE. UU. ¿Y así los tratamos?
Lo dicho comendador, redactar y exaltar nuestra historia como que no se nos da, ahí sí que somos desmemoriados y omisos, El BATALLON DE SAN PATRICIO lucho de nuestro lado contra las armas de EE. UU. ¡Qué ingratitud la nuestra!
A pesar de que los generales mexicanos Pedro de Ampudis y Mariano Arista realizaron una campaña allá no reconocemos su decisión, imprimieron volantes en inglés incitándolos a la deserción (del ejército de EE. UU.) e invitándolos a venir a México, donde los exhortaban a abandonar la desesperada y profana causa (de EE. UU.) “Depongan sus armas y corran hacia nosotros – decían los volantes – los acogeremos como verdaderos amigos y cristianos”, en estos también les prometían tierras según el rango en el ejército, mínimamente para soldados rasos 128 hectáreas, fue un gran llamado a la deserción, los “gringos” no lo olvidaron, lideraron el Batallón de San Patricio, John Riley y Patrik Dalton
Batallón de San Patricio
En esa batalla el general PEDRO MARÍA ANAYA, con valerosos mexicanos, los niños héroes y el Batallón de San Patricio, defendían también el Convento de Churubusco, perdieron porque se les acabó el parque y cuando el general David E. Twiggs entró y le preguntó ¿Dónde está el parque? Anaya contestó: “Si hubiera parque, no estaría usted aquí”. Así dio por terminada la Guerra de Churubusco.
Ahora yo pregunto ¿En que lugar de nuestra historia están el BATALLON DE SAN PATRICIO y PEDRO MARÍA ANAYA, que nada más estuvieron ahí LOS NIÑOS HÉROES?
Ante el pecado de omisión, penitencia para el cabrón; no queremos reconocer nuestra historia completa, nos resistimos; tal parece que nada más queremos personajes santos y cándidos, no seres humanos que tuvieron la ventura y la suerte de estar en el lugar y el momento históricamente correctos para actuar en consecuencia ¿los podríamos imitar en un momento dado? Así, nuestra rica historia nunca la vamos a entender bien y por eso desde entonces la venimos repitiendo.
Chiocoeutesia into tibetne
