martes, marzo 17, 2026

Morena: el dilema de Hermosillo / Feliciano J. Espriella

Fecha:

Olor a dinero

Por: Feliciano J. Espriella

Martes 17 de marzo de 2026

Morena: el dilema de Hermosillo

La contienda por Hermosillo dentro de Morena revela un dilema político más profundo: gestión institucional o fidelidad a la militancia fundadora.

En los pasillos del poder estatal y en las mesas donde se cocina la política hermosillense, el nombre de la capital sonorense comienza a pronunciarse con una urgencia distinta. Aunque 2027 todavía parece lejano, dentro de Morena empieza a delinearse un dilema político que ya ocupa conversaciones, cálculos y especulaciones: ¿apostará el movimiento por la eficiencia técnica de la gestión institucional o por el peso simbólico de su militancia fundadora?

Ese dilema tiene hoy dos nombres propios: Wendy Briceño Zuloaga y María Eduwiges “Vicky” Espinoza Tapia.

Wendy Briceño: la apuesta por la coordinación institucional

Wendy Briceño ha construido un perfil político que gira alrededor de la coordinación institucional. Su actividad reciente la muestra como una operadora que conecta distintos niveles de gobierno, participando en espacios de articulación administrativa como el foro de Reforzamiento Municipal realizado en Nogales.

Su papel consiste en alinear esfuerzos entre delegados federales, alcaldes y dependencias estatales para impulsar obras, inversiones y programas sociales. Es una política que entiende los engranajes de la administración pública y sabe moverse dentro de la lógica operativa del poder.

En términos prácticos, Briceño representa la apuesta por la estabilidad administrativa: una figura que privilegia la gestión y la capacidad de ordenar la maquinaria gubernamental para que el llamado “segundo piso” de la transformación avance con eficacia y sin sobresaltos políticos.

Su perfil resulta atractivo para quienes dentro del movimiento consideran que gobernar una capital como Hermosillo exige disciplina administrativa, capacidad de negociación institucional y una relación fluida con los distintos niveles de gobierno.

Vicky Espinoza: la voz de la militancia fundadora

En el otro extremo del espectro interno aparece Vicky Espinoza, una figura asociada a la raíz militante de Morena. Fundadora del movimiento en Sonora, su narrativa política descansa menos en indicadores de gestión y más en la reivindicación de los principios que dieron origen al partido: cercanía con la gente, defensa de las causas sociales y fidelidad al proyecto de regeneración nacional.

Su activismo tiene un marcado componente territorial. Espinoza se identifica con la política de contacto directo, con la agenda de sectores sociales que reclaman atención frente a las inercias burocráticas del poder.

Un ejemplo reciente fue su intervención en el Congreso del Estado para exigir la restitución de prestaciones a jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo. Más que un gesto legislativo aislado, el episodio reforzó su perfil como defensora de causas sociales que mantienen conexión directa con grupos ciudadanos inconformes con las decisiones del poder.

La realpolitik y el desplazamiento

Sin embargo, la política rara vez se rige únicamente por la lealtad o la trayectoria. En Morena —como en cualquier partido que ejerce el poder— también operan las lógicas de la realpolitik.

En ese terreno, Vicky Espinoza ha enfrentado episodios que muchos interpretan como señales de desplazamiento dentro de la estructura de poder.

El caso más evidente fue su salida anticipada de la presidencia del Congreso del Estado, cargo que ocupó durante apenas cinco meses antes de ser sustituida por Alejandra López Noriega, legisladora que había abandonado recientemente al PAN para incorporarse al bloque oficialista.

El movimiento generó suspicacias dentro y fuera del partido. Para algunos observadores, refleja una tendencia cada vez más visible: la incorporación estratégica de cuadros provenientes de la oposición, aun cuando ello implique relegar a militantes fundadores del movimiento.

En la práctica, el mensaje político resulta difícil de ignorar: en la lógica del poder, los equilibrios coyunturales suelen pesar más que las trayectorias históricas.

El dilema rumbo a 2027

Así, la contienda por Hermosillo empieza a dibujar un contraste nítido dentro de Morena.

De un lado, Wendy Briceño, con un perfil técnico que privilegia la coordinación institucional y la estabilidad administrativa.

Del otro, Vicky Espinoza, con la legitimidad de la militancia fundadora y una agenda anclada en causas sociales.

Dos trayectorias distintas que encarnan, en el fondo, dos maneras de entender el ejercicio del poder dentro del mismo movimiento.

Porque la verdadera pregunta rumbo a 2027 no es solamente quién tiene más capacidad para gobernar Hermosillo.

La pregunta de fondo es otra:

¿Qué Morena quiere gobernar la capital sonorense?

Si el Morena de la operación institucional y los equilibrios administrativos o el Morena que nació en las colonias, en la militancia y en las luchas que construyeron al movimiento desde abajo.

La decisión, cuando llegue, no solo definirá una candidatura, también revelará qué tan lejos —o qué tan cerca— está hoy el partido de aquello que alguna vez prometió representar.

Por hoy fue todo, gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

Compartir publicación:

Popular

Relacionado
Relacionado

Avanza al 100 el Cárcamo Norte para beneficio de la comunidad hermosillense: Toño Astiazarán

*La primera etapa se construye a muy buen ritmo,...

Son 69 años de la afamada carrera en Agua Prieta / Francisco Javier Ruiz Quirrín

De Primera Mano Por Francisco Javier Ruiz Quirrín Martes 17 de...

Dudas sobre Sam´s Club / Martín Romo (El Verdugo)

Sin Medias Tintas Por Martín Romo (El Verdugo) Dudas sobre Sam´s...