Vertiente
Bernardo Elenes Habas
Domingo 11 de enero de 2026
Cincuenta y tres años de la muerte de don Tomás Oroz Gaytán
*Siendo Tesorero del Estado, durante la administración de don Faustino Félix Serna, impulsó la construcción de estadios de béisbol en Sonora, entre ellos el TOG de Ciudad Obregón. – Hoy, ese campo deportivo es escuela para forjar maestros en diferentes disciplinas deportivas, especialmente descubriendo talentos sobre el rey de los deportes.
El 5 de enero de 1973, Cajeme, sus amantes del béisbol, se vistió de luto. Murió en trágico accidente automovilístico uno de los seguidores más leales del equipo de casa, y de los constructores más comprometidos a favor de ese deporte: Don Tomás Oroz Gaytán.
Cuando el nuevo año comienza, brotan los recuerdos imborrables en la memoria agradecida de muchas generaciones de cajemenses.
Sobre todo, en aquellos que aman el béisbol y guardan en la memoria los actos de un hombre apasionado por ese deporte, quien muriera trágicamente el 5 de enero de 1973 -hace 53 años-, en un accidente automovilístico que tuvo como escenario los caminos del Valle del Yaqui: Don Tomás Oroz Gaytán.
Cierto, a través de los años muchos jóvenes se preguntaban y se preguntan, del porqué el nombre del Estadio Tomás Oroz Gaytán, creyendo que se rendía homenaje a algún deportista destacado de la región, y no acertaban a preguntar el origen de ese reconocimiento. Otros sí lo sabían.
Creo que es momento de repetir que ese alto honor fue y sigue siendo para un hombre que llevaba el béisbol tatuado en el alma, quien lo practicó como una disciplina jubilosa en sus años juveniles, sin llegar al profesionalismo, y quien siempre soñó con que el deporte de sus amores tuviera semilla y espigas, casa propia que despertara emociones en los muchachos, para que se motivaran a construir caminos limpios, alejados de los vicios y se constituyeran en ciudadanos de bien.
Por eso, cuando fue Tesorero del Estado, durante la administración gubernamental de Faustino Félix Serna (1967-1973), presentó al Ejecutivo un magno proyecto, buscando se destinaran recursos para la construcción de estadios en diferentes ciudades de Sonora.
Así nació el Estadio de Béisbol de Ciudad Obregón en 1971, sustituyendo al viejo estadio Álvaro Obregón, derrumbado para ampliar las instalaciones del ITSON.
Al morir don Tomás en enero de 1973, las autoridades municipales tomaron la determinación de honrar la memoria del distinguido cajemense, imponiendo su nombre a la que fue casa del equipo Yaquis por muchos años.

El nombre del “Ex Tesorero de Hierro”, como lo llamaban de cariño sus amigos por su rectitud y honestidad en el manejo de finanzas, volvió a sonar fuerte durante el 2018, cuando el Gobierno de Sonora conducido por Claudia Pavlovich, inició una serie de desincorporaciones de bienes, incluyendo a los estadios Tomás Oroz y Héctor Espino de Hermosillo, para subsanar el quebranto económico del Isssteson, heredado por la administración panista de Guillermo Padrés Elías.
La hija de don Tomás, ex regidora, ex diputada local y federal, Ciudadana Distinguida de Cajeme, María del Rosario Oroz Ibarra, inició una férrea lucha, al igual que otros sectores cajemenses, para que no se realizara ese atentado contra los deportistas y la historia regional.
La batalla ciudadana fructificó, interviniendo el Gobierno Federal, estructura que dio a conocer que adquiría el TOG y el Héctor Espino, para convertirlos en academias deportivas, aunado a otros proyectos.
Y así fue, porque el remodelado edificio se convirtió en escuela para maestros de deportes, con inclinación al béisbol, y en lo alto de su frontispicio sobresale, por la calle Guerrero de Ciudad Obregón, en letras de metal, el nombre de Estadio Tomás Oroz Gaytán, como claro testimonio de respeto de las autoridades y del pueblo de Cajeme, a un referente que es parte de la historia deportiva, social y política de la comunidad.
La semilla sembrada por el ilustre cajemense Tomás Oroz Gaytán, seguirá dando frutos. Como lo hace la Liga de Béisbol Infantil TOG, que forja ciudadanos positivos para beneplácito de Cajeme y de Sonora.
Le saludo.
