La Cuarta Transformación de AMLO, difícil de entender

Kiosco Mayor

De Francisco Rodríguez

 

Lunes 2 de diciembre de 2019

 

La "popularidad" de AMLO y sus efectos 

en MORENA y la Cuatro "T".

(III de IV)

 

*La Cuarta Transformación de AMLO, difícil de entender

*Fallida estrategia de seguridad con "abrazos no balazos"

 

Es un hecho, que nos resulta cada día más difícil de entender la actitud de AMLO y, en consecuencia, sus acciones de gobierno.  Pero, es aún más difícil de comprender esta "cuarta transformación", ya que en principio no existe antecedente alguno en donde encontremos el apoyo, el sustento, para elaborar un análisis serio, objetivo de la misma.  Su creación, es producto de la "filosofía" López Obradorista: La Independencia, la Reforma, la Revolución Mexicana y hoy la Cuarta "T", en la pasada y presente historia de México.

 

De inicio, esta "filosofía" transformadora de AMLO, me pareció sumamente interesante y aleccionadora, ya que partí, del supuesto que se había realizado un gran y extraordinario esfuerzo de análisis, escombrando en nuestro rico bagaje histórico, para rescatar lo positivo, es decir recuperar las experiencias y acciones buenas que, en su momento, nuestros ancestros llevaron a cabo y por supuesto desechar los errores cometidos.  Es decir, suponiendo que contábamos con un "valioso e histórico" estudio, no volver a tropezarnos con las mismas piedras.

 

Lo admito, llegué a creer, que conforme avanzara el tiempo, el primer Mandatario y sus colaboradores, habían aprendido las lecciones del pasado y pronto veríamos un gobierno firme y eficaz.  Estaba equivocado.  El tiempo, ha transcurrido, a un año de ejercicio gubernamental, desde los inicios de su gestión ha demostrado ser conflictivo, beligerante, autoritario, ha demostrado muy poca efectividad, en muchos asuntos, algunos de ellos de extrema gravedad, como la inseguridad que sufre el país. La economía, por los suelos, con cero crecimientos, ya se señala que estamos ante una recesión técnica.

 

Seguridad.- Debemos de volver al grave problema del "culiacanazo", no con el afán de discutir, si hizo bien o hizo mal, al liberar a Ovidio Guzmán, ni sobre la desinformación, mentiras, si fue accidental o un operativo la captura de este delincuente.  Lo que deseo destacar, es que el mandatario, por ignorancia o por desdén a las instituciones, mintió e incurrió en una grave responsabilidad penal.

 

En un principio expresó que "no estaba enterado" del operativo, después que si "estaba enterado".

 

Independientemente, de una cosa u otra, el presidente incurrió en una grave responsabilidad legal.  Para ilustrarnos, veamos la columna del periodista y analista político Raymundo Rivas Palacio, "Estrictamente Personal", de fecha 24 de Octubre de 2019, en la cual relata:

 

A preguntas directas de la periodista Shaila Rosagel, corresponsal del grupo "Healy" y de Alejandro Lilo de Larrea, Director de Circulo Digital, sobre la legalidad de su acción de liberar a este capo, el presidente afirmó: "Por encima de las leyes, está la vida humana. No es un asunto de tipo legal, jurídico.  No es un asunto que tiene que ver con el derecho, tiene que ver con la justicia. Cuando hay que decidir: la justicia". 

 

Agregó, "yo creo que no hubo ningún delito".  Así respondió las preguntas. El columnista, señala: "sin embargo, el Presidente olvidó el Artículo 87, constitucional, que establece que al tomar posesión de su cargo, el Presidente protesta "hacer guardar y guardar la Constitución", la misma Carta Magna señala en su Artículo 16, que "La autoridad que ejecute una orden judicial de aprehensión, deberá poner al inculpado a disposición de un juez, sin dilación alguna y bajo su más estricta responsabilidad, la contravención a lo anterior, será sancionada por la ley penal".

 

Añade,  existe material para someterlo a un proceso, pero no va a suceder, solo si tuviéramos un Poder Judicial y un Congreso autónomo, otras serían las consecuencias (juicio político). Triste realidad, aunque los mexicanos sabemos que desde hace tiempo siendo pre-candidato y candidato en anteriores procesos electorales, le era muy dado "mandar al diablo las instituciones".  Hoy es Presidente de la República, independientemente de cualesquier circunstancia, nuestras leyes no están sujetas a interpretación, por nadie, excepto por la Suprema Corte de Justicia. 

 

Este, sin duda fallido operativo, en Culiacán, demuestra que en la "opinión pública nacional", no existen puntos medios, esta opinión es clara y contundente: un 56%, cree que la estrategia está fracasando, frente a un 34% que cree que está teniendo éxito. Para algunos, el gobierno, de AMLO, capituló ante el crimen organizado que es incompetente, para otros, defensores a ultranza del Presidente, declaran que es un "humanista", que no son iguales a los del pasado, que la oposición no tiene derecho a opinar.

 

Considero que los lamentables sucesos acontecidos en Aguililla (Michoacán), Tepochica (Guerrero), Culiacán (Sinaloa), Minatitlán (Veracruz), Nuevo Laredo (Tamaulipas), Bavispe (Sonora), entre muchísimos más lugares de violencia extrema,  evidencian lo que ya es obvio, que el estado mexicano es débil, que no controla una gran parte del territorio nacional, que la estrategia de combate al narco, sin duda es fallida. 

 

Algunos opinan, que esta guerra no se ganará con el uso y  abuso de las fuerzas militares, ejercito y marina, policía y recientemente la guardia nacional.  Por supuesto que no comparto esta opinión por lo siguiente: Los mexicanos, hemos visto escenas, nunca antes vistas, de como ciudadanos violentos, a lo largo del país, agraden, secuestran, golpean, despojan de sus armas, humillan, hacen escarnio de nuestros soldados, ellos han soportado con estoicismo estas infames agresiones, ¿por qué? simple y llanamente tienen órdenes estrictas de no responder.

 

Un ejemplo muy claro de estas órdenes superiores: después de los hechos sangrientos en Culiacán, llegó un fuerte contingente de militares a la capital sinaloense, a su llegada los medios locales le preguntaron al militar responsable de esta fuerza militar ¿vienen ustedes a perseguir y aprehender a los delincuentes del crimen organizado?  Su respuesta: "no, para nada, nuestra misión es cuidar y proteger a las familias sinaloenses". Que tal ¿eh? 

 

La Marina que ha demostrado ser eficaz en el combate, paulatinamente la están retirando de algunos estados.  La policía federal con graves y serios problemas en sus filas.  La guardia nacional, de reciente creación, se encuentra atendiendo los reclamos del gobierno de EUA (migrantes), más de 27 mil elementos en las fronteras sur y norte, y el combate al crimen organizado, para nada.

 

Me pregunto ¿estos hechos aterradores en varias regiones del país, no constituyen una severa advertencia al Presidente? ¿No entiende ni comprende que urge que cambie su narrativa, su estrategia en seguridad pública, en serio, no con palabras?  La guerra sigue, continúan los miles de muertos, este año es el más violento que en décadas ha sufrido el país. Urge el cambio.

 

Propios (mexicanos) y extraños, (fuera del país), advertimos el fracaso de la pacificación del país.  ¿En dónde quedó la promesa de disminuir la criminalidad en México? se quedó en el discurso y la narrativa, porque las condiciones de seguridad han empeorado dramáticamente. Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) señaló que este año terminará con las tasas más altas, por cada 100 mil habitantes, de feminicidios, robo a negocios, trata de personas y narcomenudeo.

 

Me resulta totalmente incomprensible, la testarudez del  Presidente, quien afirmó "que la estrategia actual del gobierno da resultados, por lo que seguirá con la misma".  Es decir, "abrazos, no balazos", "pórtense bien", "recibirán regaños de sus mamacitas y abuelitas", "amor y paz".  Además, critica los planes de seguridad de anteriores administraciones de gobierno.

 

Reconozco que creí que mi capacidad de asombro había llegado a sus límites, pero no, esta fue rebasada con amplitud al leer unas declaraciones de AMLO, el pasado 22 de noviembre en el periódico REFORMA, una nota titulada "Se puede gobernar sin matar: AMLO".

 

En su afán de defender su estrategia en el combate al crimen organizado, recordó las palabras de Alberto Pani Arteaga, quien fue Secretario de Hacienda de Álvaro Obregón, que si porque no aspiraba a ser candidato a la presidencia, siendo tan amigo del "Caudillo invicto de la revolución", a lo que contestó Pani: "porque no soy capaz de mandar a matar a nadie".  AMLO: "Entonces, se puede gobernar el país sin mandar matar a nadie, sin asesinar a nadie.  Esa es la diferencia y ningún cargo, ni este, justifica el que se pierdan vidas humanas, la vida es lo más sagrado que hay".

 

La actitud asumida los últimos días por el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de declarar a los "carteles mexicanos", como narcos terroristas, con todas las implicaciones que conllevaría esta decisión, para bien o para mal, habría que analizarla.

 

Quizá represente para algunos, una esperanza, una luz en el camino, para que AMLO rectifique o modifique su fallida estrategia o en su caso lo obliguen a cambiarla. Los mexicanos sabemos que ante el gobierno de Estados Unidos, a nuestro presidente se le acaba lo belicoso, como en el caso de los migrantes, de inmediato se doblegó ante la amenaza de imponernos aranceles comerciales.  Hoy nos convertimos en las fronteras sur y norte, en el muro de Donald Trump.

 

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