Universiada 2022

No solo café
Azalea Lizárraga C.

Jueves 12 de mayo de 2022

 
 Universiada 2022
 

Tras dos años de suspensión de actividades por la contingencia sanitaria que impuso el Covid19, el deporte universitario se reactiva en el país y se manifiesta listo para competir en la Universiada Nacional 2022 en 26 disciplinas deportivas, 15 de carácter individual y 11 en conjunto.
 
Serán más de 9,300 deportistas de instituciones de educación superior los que se darán cita en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. De éstos, 101 atletas representarán a la Universidad de Sonora en las competencias que se realizarán del 12 de mayo al 5 de junio.
 
El contingente de búhos conformado por 59 estudiantes mujeres y 45 hombres, competirán en 14 disciplinas: ajedrez, atletismo, boxeo, esgrima, judo, karate do, lucha universitaria, levantamiento de pesas, softbol, taekwondo, tenis, tiro con arco, tochito varonil y volibol de sala femenil, adquiriendo el compromiso de buscar ganar las máximas preseas para traerse a casa.
 
Al abanderar al conjunto representativo de UniSon, las autoridades universitarias alentaron a los jóvenes deportistas a buscar que su experiencia sea no solo deportiva, sino también una experiencia de vida de la que puedan sentirse orgullosos en todo momento. "Hay que jugar con honor, ganar y perder con honor y, sobre todo, dar lo mejor de cada uno", lo que no debe confundirse con la frase de consolación: "Lo importante no es ganar sino competir", atribuida al Barón Pierre de Coubertin, impulsor de los juegos olímpicos modernos, con la que pareciera se arropan muchos de los atletas mexicanos que asisten a justas deportivas y regresan con las manos vacías, pero eso sí, la paseada ni quién se las quite.
 
Cuando menos la delegación de búhos que participará en la Universiada  cuenta con varias promesas deportivas, algunos ya son seleccionados nacionales y con participación en eventos de carácter internacional, por lo que se espera obtengan buenos resultados que les permitan clasificar en los Juegos Panamericanos u otros eventos preparatorios para, posteriormente, participar en juegos olímpicos, el sueño de todo deportista que aspire a alcanzar su mayor potencial y profesionalización en su respectiva disciplina.
 
Apunte usted los nombres de Verónica Luzanía en atletismo; Leslie Mayorga y Romina Ruelas en softbol; Héctor González Torres y Ángela Kristina Torres en lucha universitaria; por mencionar algunos con interesante y prometedora trayectoria deportiva que darán la nota en los días por venir.
 
En la vida, todo cambia
 
Este pasado 10 de mayo, la mayoría de los mexicanos nos dimos a la agradable tarea de festejar a nuestras madres, esposas, hijas y amigas. Que si estuvieron presentes o ausentes; si fue por cariño, fuerza de la costumbre, obligación, o conveniencia; eso ya es otra historia.
 
El pretexto estaba allí, pecado habría sido no aprovecharlo; para bien o para mal, también es harina de otro costal.
 
El concepto romántico de maternidad que nos platicaron nuestras abuelas, objetivo de todo matrimonio, se ha transformado radicalmente para responder a las necesidades de la sociedad actual. Ciertamente, los índices de escolaridad, la incorporación de las mujeres a la fuerza laboral, los movimientos feministas, entre otros, han desmitificado el concepto y nos presentan otra forma de ver la vida y de conceptualizar el significado de ser una mujer plenamente realizada.
 
El Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, da cuenta de la existencia de 35 millones 221,314  mujeres categorizadas como madres en nuestro país; y aunque las estadísticas demuestran que las mujeres posponen la edad para convertirse en madres y tienen menos hijos, la realidad es que el 72%  de las mujeres de 15 años y más son ya madres, tienen un promedio de 2.2 hijos, contrario al promedio de 5.9 hijos que tenían nuestras abuelas. Me alarma saber que 69.8% de las mujeres sonorenses de 12 años en adelante, ya son madres.
 
Sería interesante analizar el hecho de que solo el 48% de las madres en nuestro país están casadas; 23% viven en unión libre; 10% son viudas, 9% están separadas, 7% son solteras y 3%   divorciadas. Ciertamente el papel de la mujer ha cambiado en las últimas décadas. ¿Será la crisis socio-económica o que la mujer ha encontrado otros roles más significativos de realización personal?
 
Por lo pronto, hay más voces que sugieren cambiar la celebración de las madres para el segundo domingo de mayo, como se realiza en Estados Unidos, para no trastocar la jornada laboral productiva y/o para permitir la mayor convivencia familiar que se supone, todos buscamos.
 
Me atrevería a apostar que la iniciativa no va a prosperar. Vaya siendo que eliminemos la posibilidad de tener un día más de asueto en la carrera de las ratas en la que pareciera vivimos la mayoría de los mexicanos que pertenecemos a la clase media asalariada.
 
Y no es que las madres no merezcan un día de asueto; eso y más. Se es Madre no solo porque biológicamente creamos vida en nuestro seno, sino porque serlo entraña asumir la responsabilidad de moldear y enseñar con el ejemplo para formar individuos plenos y felices.
 
La rectora de la Universidad de Sonora, Rita Plancarte, hace alusión a ello afirmando: "Ser mamá nunca ha sido fácil: requiere entrega, compromiso, fortaleza; se necesita mucha entereza, pues se sabe desde siempre, que una madre por lo general define el rumbo de sus hijos y con su dedicación esculpe el porvenir de la familia".
 
Una reflexión que en estos tiempos adquiere especial importancia porque el papel de la madre en la educación de los hijos suele considerarse como independiente del rol que desempeñe el padre, pero que por ser la contraparte familiar debería coadyuvar al bienestar presente y futuro de los hijos.  Que lo hagan o no, es otra historia.
 
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@Lourdesazalea

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