"Con Álvaro Obregón llegué a Cajeme en 1924"

Vertiente enero 03 2022.


"Con Álvaro Obregón llegué a Cajeme en 1924".- Leopoldo Pliego Ortega, Capitán, escolta del expresidente de México, mecánico automotriz, oriundo del entonces Distrito Federal, entrevistado hace 48 años, cuando el Municipio cumplía su primer cincuentenario.


Bernardo Elenes Habas


(En septiembre 24 de 1977, logré la presente entrevista con don Leopoldo Pliego Ortega, quien fuera Capitán del Ejército y escolta del General Álvaro Obregón Salido, con quien llegó al Valle del Yaqui en 1924, tiempo en que la comunidad era apenas Congregación, luego sería Comisaría en 1925, y Municipio en 1927. Cuando platiqué con el señor Pliego Ortega, hace 45 años, Cajeme cumplía su primer cincuentenario como Municipio, y me di a la tarea como reportero, de buscar las voces vivas, los recuerdos imborrables de quienes vieron nacer este pueblo y ayudaron a forjarlo con sus manos. Hoy reedito la entrevista con don Leopoldo, como homenaje y agradecimiento por la semilla que supieron sembrar hombres y mujeres para que naciera este pueblo asombroso).


Él recuerda la voz ronca de los militares.


Revive el brillo metálico de las armas, cuando México era de pólvora y de Generales.


Cuando Madero y Victoriano Huerta pasaban a la historia oficial: uno como héroe, Madero. Otro, como chacal, Huerta.


Sus recuerdos son imborrables, porque nació en el Distrito Federal en 1900, época en que el país se estremecía en sus raíces para estructurarse en un México justo, el que a pesar del tiempo transcurrido, continúa la búsqueda de su verdadero horizonte histórico…


Don Leopoldo Pliego Ortega, mecánico automotriz. Capitán, escolta del General Álvaro Obregón. Y liberal.


Recorre el trazado de su memoria, una tarde septembrina de 1977 con tranquilos horizontes, en su domicilio de calle Milán, número 2136, de la colonia Bellavista en esta ciudad.


-Era un día de 1913, allá en el Distrito Federal, cuando mi tío me dijo: "Vamos, acompáñame sobrino, vamos a ver por ahí". Entonces atravesamos la Alameda, y por casualidad íbamos nosotros para el centro, cuando llegábamos a donde está Bellas Artes, arribaba también el presidente Madero acompañado de sus oficiales, entre quienes iba el padre de nuestro actual presidente de la República, José López Portillo. Intentaba Madero llegar a Palacio…


-Tenía yo trece años, cuando esos acontecimientos, y estudiaba en  la Escuela Superior. Victoriano Huerta era un verdadero chacal. Las escuelas estaban rígidamente militarizadas, con el propósito de que cuando hicieran falta soldados, llevarse a los alumnos en la "leva". Época muy pesada para las familias de México, porque se perdían los trabajadores, los hombres. Se los llevaban y nunca más se sabía de ellos…


-Yo conocí a Álvaro Obregón en la Ciudad de México, en el año de 1920, cuando Venustiano Carranza dejó el poder. Trabajaba yo en un taller mecánico con mister Bornio. Ahí conocí a varios militares, choferes y todo eso…


-En cierta ocasión, cuando Obregón hacía preparativos para lanzarse a la candidatura por la presidencia de México, me encontraba en el comité de campaña de éste. Luego nos dijeron a los presentes: "Muchachos, más vale que se vayan, el Varón de Cuatro Ciénegas está bravo contra Obregón, y ustedes pueden tocar algo". Nos fuimos. Tenía varios amigos en la colonia Guerrero y buscamos a algunos de ellos para ir al cine. Nos encontrábamos en la calle Violeta, en eso comenzó a llover y nos refugiamos en un zaguán. Luego vimos pasar a Margarito Ramírez El Borrego, y a otros dos militares. Después supimos que iba entre ellos el General Obregón. Nunca creímos que fuera él, porque como llovía, llevaban "peregrinas" y sombreros de garrotero…


-Al siguiente día supimos que se encontraba el General Obregón en Cuernavaca. Fue precisamente cuando proclamó el Plan de Agua Prieta, estando Plutarco Elías Calles en Agua Prieta, sublevándose contra Venustiano, saliendo éste de México…


Don Leopoldo da un sorbo a su café y continúa acomodando sus recuerdos que inundan el ambiente de la sala de su hogar. Cuenta la forma como conoció al Divisionario, su labor en la campaña, su trayecto presidencial, donde sirvió como escolta…


-Después, a través del chofer de Benjamín Hill, quien me invitó a Cuernavaca, conocí al General Benito Bernal, que se desempeñaba como jefe de escoltas de Obregón. El General Bernal me invitó a ingresar a las guardias, cosa que acepté, sirviendo en su Administración. Así fue como me vine a Sonora, en la escolta del General Obregón, cuando terminó su mandato en 1924.


-Salimos para estas tierras, el 6 de diciembre de 1924. Llegamos a Guadalajara, donde nos quedamos extrañados porque el tren su había detenido, elviaje no continuaba. Sucedió que Obregón estaba enfiestado, había bautizado a María Esther Zuno, nacida hacía algunos días, haciéndose compadres el General y el viejo Zuno (José Guadalupe Zuno Hernández, gobernador de Jalisco 1923-1926).


Los ojos y la memoria de don Leopoldo se iluminan porque pareciera ver de nuevo el paisaje de una naciente comunidad en los llanos del Valle del Yaqui, que apenas había dejado de ser solitaria Estación de Bandera para convertirse en Congregación:


-Llegamos Sonora en el año de 1924. Cajeme no era nada. Solamente estaban la Estación del Ferrocarril. La Molinera, y el comercio de José Camalich que hacía transacciones de pieles y además sembraba en el Valle, junto a otras construcciones…


Estas son parte de las vivencias de don Leopoldo, cuya memoria es prodigiosa. Él contrajo matrimonio en Ciudad Obregón, con quien fue su compañera de toda la vida, señora María Luisa López de Pliego, procreando ocho hijos: Eugenia, Delia, Abel, Leopoldo, Nohemí, Oralia, Alicia y Gloria.


Le saludo, lector.




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