El PAN en Sonora: ¿continuidad o cambio?

El PAN en Sonora: ¿continuidad o cambio?
Bulmaro Pacheco
 
Sábado 4 de diciembre de 2021
 
 
El PAN en Sonora renueva su dirigencia estatal este 5 de diciembre. La renovación ha generado numerosas expectativas por el estado en que se encuentra el partido que gobernó Sonora del 2009 al 2015.
 
Por el partido que iniciara triunfos 42 años antes en 1967 con la victoria en siete municipios, entre ellos la capital Hermosillo.
 
El PAN en Sonora presentó avances notables entre 1967 y 2012, pero se le vino una profunda crisis de identidad y legitimidad a partir del 2015.
 
La principal razón es que en los últimos años el PAN ha perdido rumbo, —e inexplicablemente—, no ha hecho autocrítica sobre las crisis más graves cuyos efectos ahora padece: La derrota de su candidato a gobernador —estando en el poder estatal— en 2015 y el encarcelamiento de Guillermo Padrés a partir del 2016.
 
Ni Cesáreo Soriano en 1917, ni Fausto Topete en 1929, Ni Carlos Armando Biébrich en 1975 en su calidad de ex gobernadores, pisaron la cárcel.
 
Si la nueva dirigencia electa el 5 de diciembre no hace autocrítica y se dedica solo a celebrar su triunfo y a ratificar la preeminencia de un grupo sobre otro, perderá un tiempo muy valioso de cara al proceso electoral del 2024 para la recuperación y fortalecimiento del partido ante la sociedad.
 
Deberán entender que en Sonora, la oposición tradicional de los partidos y la academia —con una variopinta mezcla de corrientes, personajes y perfiles, entre ellos muchos panistas— llegó al poder con Alfonso Durazo.
 
También negociaron su llegada al poder estatal y municipal algunos tránsfugas del PRI, el PRD y Movimiento Ciudadano —no confundir con inclusión o apertura—, partidos que ahora ya depurados tienen ante sí la oportunidad de convertirse en verdaderos contrapesos del poder, ejercer la crítica y construir una verdadera oposición dejándole a los partidos "franquicia", el papel de eternos aplaudidores del poder en turno, franquicias minoritarias que jamás han aportado algo para el Estado y que sin alianzas con el poder no podrían sobrevivir.
 
A los opositores les espera una amplia tarea de reflexión y autocrítica. Ya hay nuevo dirigente en MC. En el PAN lo habrá el 5 de diciembre y en el PRI en las próximas semanas. Su principal reto es no ser paleros del poder, no venderse y construir un verdadero contrapeso político.
 
El PAN le debe una explicación a su voto duro: ¿Dónde quedó la mística y la vocación de aquellos personajes como Jorge Valdez, Adalberto Rosas, Gilberto Suárez Arvizu, Jesús Larios, los hermanos Limón, Fausto Ochoa, Norberto Corella, Óscar Ochoa Patrón, Viola Corella, Leonardo Yáñez, Gustavo de Unanue, Ramón Corral, Neto Munro, Claudio Dabdoub y Carlos Amaya entre otros, que tantas batallas y sacrificios tuvieron que experimentar para hacer avanzar históricamente al PAN en Sonora?
 
Son muy pocos los personajes ahora que como los históricos cuentan con enjundia, paciencia, coraje y capacidad de lucha; pero los hay.
 
Porque el panismo posterior al 2015 nunca hizo una reflexión seria sobre su sexenio en el gobierno y el encarcelamiento del primer ex gobernador de Sonora en 100 años, ambos con altísimos costos políticos.
 
Asumieron entre diferencias la derrota del 2015 dando fin a un solo sexenio de gobierno en la entidad, cuando los panistas más optimistas aseguraban que como mínimo durarían 18 años en el poder.
 
No prestaron atención tampoco cuando registraron que el padrón de militantes del partido en la entidad creció notablemente (35 mil) mientras estuvieron en el poder —puesto que la militancia registrada garantizaba empleos y oportunidades en el gobierno— y bajó explicablemente (a 8 mil) cuando fueron desalojados del poder estatal. Off course.
 
Una parte importante de esos 8 mil registrados, seguramente van a participar en la elección de la próxima dirigencia estatal que buscan encabezar dos militantes de la nueva horneada del blanquiazul: Gildardo Real, nacido en 1975 y con militancia de 27 años en el PAN; y Humberto Souza, nacido en 1980 y con 21 años de panista.
 
Deberán analizar cuidadosamente también: ¿Cómo le hicieron los panistas de antaño en 30 años, al pasar de 39,985 votos para la elección de gobernador con Jorge Valdez a 463,963 cuando ganaron con Padrés?
 
¿Cuáles fueron los principales factores que influyeron para ganar la gubernatura y cuáles aquellos que provocaron que el electorado les diera la espalda seis años después?
 
También las causas de que el PAN haya registrado el más alto número de tránsfugas hacia Morena en el pasado proceso electoral y que ahora forman parte del gobierno estatal.
 
En el caso de la elección para diputados locales deberán hacer un análisis profundo de la caída en votos desde 2012, cuando alcanzaron 469,171, para bajar a solo 99,452 en la elección de junio pasado.
 
Y ojalá hagan un análisis serio de su nuevo papel como tercera fuerza política en Sonora, con solo el 10.8% de la votación después de Morena que quedó con el 31.6% y el PRI con el 18.01%.
 
El PAN actualmente cuenta solo con un senador y un solo diputado federal; ambos de representación proporcional. En el estado, el PAN cuenta con cuatro diputados locales: dos de mayoría y dos de representación proporcional. En lo local, fueron una oposición negociadora entre 2015 y 2021. Poco se sabe ahora.
 
Cuenta con 105 regidores y en alianza, PAN, PRI y PRD ganaron en 20 municipios. Cucurpe, Naco, Soyopa y Bacanora los ganaron sin alianza.
 
La nueva dirigencia panista deberá decidir qué tipo de oposición será ante el nuevo gobierno, qué tipo de alianzas electorales harán de cara a los próximos procesos políticos y cómo le harán para recuperar militantes y liderazgos, —unos que piden mayor apertura política y mayor participación, y otros que se quedaron acostumbrados al ejercicio del poder sin llevar la carga, pero siempre cobrando los fletes—.
 
¿Qué le ha dado el PAN a Sonora? Un dilema complicado y difícil de explicar, pero tiene que hacerlo quien gane la contienda. Desde que el sonorense Horacio Sobarzo (fundador) firmó el acta constitutiva en 1939, el PAN ha aportado mucho a México y Sonora, pero algo pasó.
 
Dice Enrique Krauze que "el PAN perdió el alma cuando llegó al poder"; "mucho más grave que la impreparación fue la inmoralidad" "Haber desoído el viejo consejo político de Gómez Morín fue una falta de sensatez y realismo. Abandonar el legado moral fue una traición".
 
Deberán, como dice Noel Ceballos: "estudiar a profundidad una serie de procesos que en muchas ocasiones carecen de una explicación sencilla" en lugar de inventar conspiraciones o manos negras". El éxito de las actuales oposiciones en Sonora (PAN, PRI, PRD y MC) dependerá de que realicen una correcta lectura del momento político e histórico que les toca vivir, que no se vendan al poder ni comercialicen con sus partidos y que entiendan la gran faena que deben realizar para convencer y motivar a los ciudadanos, reconstruir sus fuerzas y formar verdaderos contrapesos políticos. No será una tarea fácil cuando ahora casi todo lo tienen en contra, —pero tiene la oportunidad— quien gane la contienda, de demostrar que hay otras alternativas…Ojalá y lo asuman.
 
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