De viacrucis y perdones

No solo café

Azalea Lizárraga C.




De viacrucis y perdones


En días pasados me tocó leer un tweet de la cuenta personal del actual director del ISSSTESON, Jesús Manuel Acuña Méndez, sobre la opinión de un derechohabiente de esa dependencia, misma que ya había enviado a dos administraciones estatales en el pasado reciente y de la cual nunca tuvo respuesta.


Retomo dos fragmentos copiados tal cual, que sirven de entrada para mis comentarios posteriores: "Agosto de 2018: Si en la Administración Estatal anterior, era un suplicio el Desabasto de Medicamentos era el número uno, hoy en esta nueva Administración es un viacrucis, pues a la fecha sigue el mismo problema en todas las Farmacias y Módulos de ISSSTESON".


Si usted es derechohabiente de dicha dependencia y, más aún, si es del sector de los jubilados y/o pensionados, seguramente se sintió más que identificado con ese comentario que ya trasciende a varias administraciones estatales. El peregrinar por los insumos médicos ha pasado de ser un viacrucis, para convertirse en un castigo y tortura para quienes acudimos a los módulos y osamos preguntar para cuándo llegará el faltante de esos medicamentos que ya ni recordamos cuándo fue la última vez que nos surtieron completa la receta.


Sabemos que no hay dinero que alcance, sobre todo tratándose del sector salud, y hasta pudiéramos entender que así fuera, habida cuenta los malos manejos administrativos y corrupción imperante que, se dice, están bien documentados pero que, por misteriosas razones, no se procede en contra de quienes así obraron.


Lo que es absolutamente necesario y que esperamos el joven Acuña se decida a mejorar, es implementar un programa de capacitación y sensibilización que le ayude a mitigar ese ambiente de trabajo que se traduce en desidia que raya en valemadrismo de muchos servidores públicos de las áreas administrativas y/o que atienden los módulos de las farmacias, empezando con la del hospital Ignacio Chávez, donde el trato verbal hacia quienes acudimos a ellos es lamentable.


Su falta de sensibilidad y profesionalismo suele llevar a la derechohabiencia a un peregrinar para ver en qué módulo puede uno completar la receta, cuando es tan fácil analizar en sus pantallas en cuáles existe suministro. Eso lo aprendí al encontrarme con personal excepcional, como uno o dos del módulo CIAS sur, por ejemplo, que realizan su labor con amabilidad y presteza, a favor del usuario, cual debe de ser.


Creemos que el director tomará el toro por los cuernos, si atendemos lo que manifestó en su tweeter @acunamendez: "Estamos en una situación crítica; ni hablar, es lo que heredamos y vamos de frente. Pero hay opciones para salvar esto: Hacienda, sindicatos, proveedores y sobre todo la burocracia que trabaja para (y subsiste de) el Isssteson;  debemos comprometernos como nunca".


De pasadita, le deseamos suerte y éxito para resolver el problema de las pensiones y que no se olvide que cuando fallece un derechohabiente, la mayoría de los deudos tienen necesidades económicas apremiantes, por lo que esperar más de un año para recibir los apoyos para funeral y pensión correspondiente, merece cuando menos una mentada de progenitora.



Del perdón

Este 28 de septiembre el presidente López Obrador pidió perdón a la etnia Yaqui por las injusticias cometidas contra ellos. El Plan de Justicia para el pueblo Yaqui amplía el decreto del presidente Lázaro Cárdenas en lo relativo a tierra y agua para uso de la etnia, además de otros beneficios.


Será una nueva política de justicia y bienestar social que inicia con la entrega de poco más de dos mil hectáreas de territorio y la creación del distrito de riego 018, que les garantiza 600 millones de metros cúbicos de agua para que sea administrada por ellos, así como obras complementarias de infraestructura y mejoramiento urbano que a la fecha suman 11 mil millones de pesos.


Lo bueno es que el acueducto Independencia sigue, independientemente del llamado que hiciera el ahora rebasado líder de la otrora izquierda mexicana, Cuauhtémoc Cárdenas. Gracias a Dios, aclamamos los hermosillenses que fundamentamos el derecho al agua en forma prioritaria para el consumo humano.


Apoyos que muchos sonorenses habrán de cuestionar dada la percepción generalizada sobre la holgazanería y vicios que se dejan sentir en la mayoría de los pueblos Yaquis. Justificados o no, es otra historia. Pero ojalá logren remontar sus problemas con este magno esfuerzo de sacarlos de la marginación y no repitan los mismos errores de rentar las tierras y vender los derechos del agua. La historia demuestra que eso no les ha servido para mejorar su estilo de vida.


Muy rescatables los apoyos que incidirán en el bienestar y la cultura yaqui a través de una educación contextualizada y pertinente dese el nivel básico hasta la universidad, al tomar en cuenta aspectos propios de su cultura, con licenciaturas en educación comunitaria, indígena e intercultural; en salud y medicina comunitaria; en derechos indígenas; así como ingeniería en procesos de producción sustentable y economía social comunitaria. Tal vez así se evite el desarraigo de los que salen a estudiar y ya no regresan.


En el mismo sentido, la construcción de un hospital rural y casas de salud con modelos de pertinencia cultural, siguiendo cánones establecido por los médicos tradicionales de la etnia, que generen mayor confianza entre la población.

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@Lourdesazalea