La Maye festeja


No solo café

Azalea Lizárraga C.


La Maye festeja


Para quienes no tenemos ni idea de lo difícil y laborioso que resulta documentar y gestionar ante el Instituto Federal de Telecomunicación (IFETEL) nuevas concesiones para radio, no comprendemos la magnitud de la noticia de que a Radio Sonora se le otorgaron dos nuevas concesiones que le permitirán ampliar la señal y transmisión radiofónica en 7 municipios y 2 comunidades serranas del estado.


Un largo proceso que fue posible completar a través de estudios técnicos bien documentados y la tenacidad de su directora general, María Elena Verduzco Chaires, soportada por las gestiones que hiciera ante dicho organismo, la gobernadora Claudia Pavlovich. 


Las cabeceras municipales de dichas concesiones estarán una en San Javier, desde donde la señal de radio llegará a los municipios de Ónavas, Suaqui Grande y las comunidades de Tecoripa (La Colorada) y San Antonio de La Huerta (Soyopa); y la segunda en Bacerac, que cubrirá a los municipios de Bavispe y Huachinera.


Con estas 2 nuevas concesiones y las reasignaciones previas de la antenas de Caborca y Navojoa a puntos de mayor alcance radial que le permitió ampliar la señal a Pitiquito, Altar, Atil y Oquitoa en el norte; así como a Etchojoa, Huatabampo y comunidades ejidales del sur del estado, Radio Sonora logró mayor conectividad para vincular las diversas regiones del estado y promover la cultura, costumbres y expresiones que nos dan identidad; ofrecer mejor comunicación para prevenir desastres naturales; lo que sumado a la programación musical y espacios informativos diarios, constituyen la misión de dicha radio.


Bien por La Maye que cumple su objetivo de lograr que Radio Sonora sea ahora referente obligado de una radio estatal que comunica, con las ondas hertzianas o digitales, a la mayor parte de la población.



Vecinos incómodos

Los organismos internacionales de salud han declarado que esta tercera ola de covid19 está alcanzando niveles preocupantes debido a las nuevas cepas emergentes del virus y el relajamiento de las medidas sanitarias, por lo que la tendencia generalizada -en la mayoría de los países del orbe- es el endurecimiento de las políticas sanitarias, en un intento de disminuir los altos índices de nuevos casos y la mortandad asociada a ello.


Por supuesto que cada país tiene todo el derecho de decidir los procedimientos para hacer frente al problema de la pandemia, y a nadie le extraña que los ciudadanos y los gobernantes en turno tengamos nuestras particulares apreciaciones y diferencias al respecto. 


Por ejemplo, en México, el superdotado de Hugo López Gatell ya presagia que esta tercera ola va a desaparecer en quince días, tiempo Justo y necesario para que los mexicanos elijamos enviar a nuestros hijos a la escuela, asegurando además que los niños casi no se enferman por covid… ni los más gorditos, añadió nuestro gurú nacional. Aseveraciones acatadas por quienes son adoratrices de los mandatos de "ya saben quién", independientemente de argumentos o datos que avalen tales pronósticos.


Por otra parte, en Estados Unidos, Texas por ejemplo, el gobernador del estado, republicano por cierto, optó por prohibir la obligatoriedad del uso de mascarilla al considerar que dicha medida va en contra de las libertades individuales, contrariando con ello las recomendaciones que las autoridades de salud del vecino país emiten por la presencia de la variante delta del coronavirus.


Medida bastante cuestionable y que explica por qué tan solo en la última semana, Texas ha tenido hasta 80 decesos diarios; unidades de cuidados intensivos a su máxima capacidad en, cuando menos, 53 hospitales y, en lugares como Houston, dos de ellos ya con tiendas de campaña en su exterior para la atención de pacientes con coronavirus; contagios de bebés de tan solo 2 meses que ya requieren de oxígeno suplementario; además de la advertencia de escasez de recursos para enfrentar los más de 10 mil pacientes con coronavirus que en esta ola han ingresado a sus hospitales.


Ante esta emergencia sanitaria, Texas ya recibió del gobierno federal cinco camiones mortuorios para estar preparados y hacer frente al alza en el número de decesos diarios. 


Escogimos a Texas como ejemplo, porque es un estado de la unión americana que colinda hacia el sur con cuatro estados de nuestro país: Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua y Coahuila.


¿Y qué? Podría usted responder, si al cabo Marcelo Ebrard ha negociado para que no haya cruce de los mexicanos al gabacho, o sea, "de aquí pa´lla". Lástima que no ha podido -o no ha querido- gestionar la prohibición del cruce fronterizo de los gringos hacia México. 


No extraña entonces los reportes preocupantes sobre el incremento de contagios en estos estados fronterizos, como que en agosto se alcanzó el pico más alto de la pandemia en Tamaulipas con 565 casos en un solo día y Nuevo León lleva ya 1,515 pacientes hospitalizados; que Chihuahua fue la primera entidad del norte que vuelve al semáforo rojo por Covid19; y que tanto Nuevo León como Coahuila se declaran en bancarrota para combatir esta tercera ola, ante la imposibilidad de rehabilitar más camas para ello.


Si así están en el rubro de salud, ¿cómo estarán en el ámbito educativo, concretamente para el regreso a clases?  Hay que hincarse y orar. No hay de otra. Somos mexicanos todos.


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@Lourdesazalea