Las notas se escriben con sangre, "El Juglar de la Red", por Rafael Cano Franco

El Juglar de la Red
Por Rafael Cano Franco
 
Lunes 26 de julio de 2021
 
 
Las notas se escriben con sangre
 
 
Me van a disculpar lectoras y lectores que hoy aborde un tema que generalmente no debe estar en los medios de comunicación, se trata de los asesinatos de periodistas y los atentados a la libertad de expresión, derivado de los crímenes de Horacio Mendoza, en Morelia, Michoacán y de Ricardo Domínguez López, asesinado en Guaymas, Sonora.
 
Los reporteros, comunicadores, informadores o periodistas, como usted guste llamarnos, estamos para dar noticias, para recopilar hechos cotidianos y presentarlos a ustedes en formatos accesibles, objetivos y con elementos para la toma de decisiones; es anormal y sinónimo de una grave descomposición social cuando un periodista se convierte en la noticia.
 
México, lo hemos dicho hasta el cansancio, es la nación en el mundo que sin enfrentar una guerra civil, una invasión extranjera o estar inmiscuido en un conflicto bélico, más asesinatos de periodistas registra en el mundo. De hecho somos la nación más peligrosa para ejercer el periodismo en el planeta, incluso por encima de países con conflictos armados.
 
Para una nación que supuestamente vive en "paz", la sumatoria de casos es aterradora. Y no se trata solamente de una contabilidad que atañe al gobierno de López Obrador, viene desde otros sexenios, el asunto es que en el momento actual la situación se agudizó y por tanto corresponde a este gobierno atenderla.
 
En México es muy fácil asesinar a las personas, lo muestran las cifras de homicidios dolosos. Son tantos y en distintos lugares que se requiere una especialización en manejo de datos para llevar la cuenta. Por ser fácil matar a cualquiera, cualquiera mata.
 
El grave problema es la falta de prevención, la desatención a los llamados de los periodistas en peligro y la falta de resultados en las investigaciones lo que lleva a la carencia de justicia para las víctimas, sus familias y el gremio en general.
 
México carece de programas efectivos para garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión, una libertad que corresponde a todos los ciudadanos y no es de uso exclusivo de los periodistas; todas las personas están en riesgo por exponer puntos de vista políticos, argumentar socialmente o discutir planes y programas, sean del gobierno o de la Iniciativa Privada y ni que decir cuando se trata del crimen organizado,
 
Pero es más grave cuando se discuten temas con argumentación y la respuesta que emana del poder se ciñe a un guion donde no hay contra argumentos o razones, lo que exponen son descalificaciones, calificativos peyorativos y señalamientos políticos.
 
Para un gobierno que no acepta la crítica, que no tolera la disidencia opinativa, que tiene especial desprecio por el señalamiento informativo documentado; su mejor argumento no es responder, sino descalificar. Así es como surgen las expresiones repetidas por corifeos de "chayoteros", "prensa vendida", "mafia del poder". Eso genera odio y el odio polariza al tiempo que divide.
 
La situación se agrava pues a la par de la descalificación y la calumnia lo que sigue son las amenazas, los intentos de intimidación, el deseo insano de acallar las críticas utilizando incluso la violencia y asesinando al periodista.
 
Cuando un periodista denuncia amenazas en su contra, los tres niveles de gobierno deben actuar con rapidez, aplicando protocolos de seguridad y brindando las medidas cautelares para salvaguardar la integridad física del comunicador y de su familia.
 
Pero lo que sucede es que nadie oyó, nadie supo del llamado, nadie atendió. Un mero acto de desatención que raya en la complicidad.
 
En ese contexto de polarización social, en una sociedad donde es fácil matar, en medio de la desatención de las autoridades, entonces es fácil predecir el crimen contra el comunicador amenazado.
 
Las pocas acciones emanadas desde el gobierno vienen precedida de dos factores que las vuelven inoperantes; son unilaterales y por tanto parten del desconocimiento, lo cual las deja como buenos deseos pero sin poder dar los resultados positivos que de ellas se esperan, por eso es que la Fiscalía Especializada para Atender Delitos contra la Libertad de Expresión es un elefante blanco que no resuelve casos y todo se vuelve burocracia.
 
Y mientras todos esos factores se conjugan, el resultado es lo que ahora vemos: periodistas asesinados, amagados, desplazados de sus lugares de trabajo; hostigados por políticos y criminales a la par; huyendo por sus vidas y en el peor de los casos escribiendo su última nota teniendo como tinta su propia sangre.
 
Ya no bastan los ¡Ya Basta!, es momento de asumir otra postura, de intentar por otras rutas y de trabajar en conjunto, gobiernos y periodistas, para encontrar soluciones y crear alternativas viables y con resultados.
 
Tips cortitos pa´no enfadar:
 
1.- El territorio de la etnia Yaqui se sigue calentando, ahora se suma la desaparición de ocho jóvenes de la comunidad de Loma de Bácum y no puede considerarse un suceso fortuito dado que desde hace varias semanas ahí se vive en un alto grado de tensión y es un polvorín a punto de estallar.
 
Las autoridades de la etnia yaqui dicen que siguen confiando en la palabra del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero no en las instituciones y personas que les envían para atender sus demandas.
 
Es decir, confían en el gobernante pero no en su gobierno. Eso es particularmente grave dado que de eso a una rebelión no falta mucho y por tanto sería la hora de que al territorio yaqui llegaran interlocutores con la capacidad de escucharlos pero también de resolver y lo primero que se debe atender es la crisis de violencia que se asoma en esa tierras y a la que ningún nivel de gobierno está atendiendo.
 
2.- El pasado sábado 24 de julio, allá en Cajeme se registró el asesinato doloso número 63, con eso se empató la marca de crímenes para un municipio de Sonora que desde mayo de 1986 le correspondía a Nogales. Lo grave del problema es que el domingo 25 rebasaron ese número y ahora sí, veremos en cuántos queda el nuevo récord.
 
Y mientras en Cajeme es negocio tener funeraria; por rumbos de Magdalena tampoco anda muy bien la seguridad pública; a través de distintos videos y audios se documentaron las recurrentes balaceras que se presentaron prácticamente durante toda la semana pero que se recrudecieron el fin de semana.
 
Las autoridades informaron que el sábado por la tarde, elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal habían detenido a diez personas, incluso que habían quitado la vida a otra más que los recibió a balazos, así como el decomiso de armas y vehículos; parecía que eso calmaría las cosas.
 
Sin embargo, el domingo los tracatraca de las metralletas fueron los que despertaron a los habitantes de Magdalena de Kino.
 
3.- Este lunes, a partir de las 9:30 de la mañana, un grupo de reporteros de Sonora nos congregaremos frente al Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora, para a partir de las 10:00 de la mañana iniciar una marcha por la calle Rosales para llegar a las instalaciones de la Fiscalía de Justicia del Estado.
 
La intención es hacer visible la molestia, el agravio, la indignación y la exigencia de justicia para Ricardo Domínguez López, asesinado el jueves pasado en Guaymas; pero también para que se esclarezcan los crímenes cometidos en contra de otros colegas periodistas y para quienes la justicia no llega.
 
No estaremos pidiendo un trato de privilegio, pero si que las investigaciones no se queden estancadas, como suele suceder comúnmente.
 
Es una iniciativa del gremio periodístico al que todos nos sumamos, sin colores, ideologías y despojados de egoísmos; vamos solamente con la consigna de que la libertad de expresión es un acto que fortalece a la sociedad y atentar contra ella es un acto de barbarie que no debe tolerarse.
 
4.- Ya faltan pocos días para anunciarles un nuevo proyecto informativo.
 
Otros Juglares:
 
--"En las primeras horas, del primer día de vacunación, ya teníamos cuatro desmayados que fueron atendidos por personal de Cruz Roja y los médicos a cargo; presentaban mucho miedo a ser vacunados, esto propicio que entraran en pánico y se desmayaran, afortunadamente después se tranquilizaron y les volvió el alma al cuerpo".
 
Lo dijo Martín preciado Bracamontes, coordinador de programas de Desarrollo Integral del Gobierno Federal en Sonora, luego de que en Navojoa varios jóvenes que acudieron a ser vacunados contra Covid-19 tuvieron ataques de pánico y se desmayaron fueron atendidos por personal médico y por sus mamás que los acompañaban. La fobia a las inyecciones es más común de lo que parece y se le conoce como tripanofobia.
 
Gracias por su atención, hasta el martes si Dios quiere. ¡¡Salud!!
 
Nos puede seguir en Twitter en @CanoFrancoR También puede conocer nuestra opinión periodística en Facebook en Rafael Cano Franco "El Juglar de la Red".