El pecado de la clase media 

El pecado de la clase media 

 

EL PASADO VIERNES, en su mensaje mañanero, Amlo habló ex cátedra macuspana y dibujó los escollos que sufre su cuarta transformación enfocando sus misiles directamente contra la clase media mexicana.  

Dijo textualmente: 

"Esa es la revolución de las conciencias. Pero, un integrante de clase media-media, media-alta, incluso con licenciatura, con maestría, con doctorado… no, está muy difícil de convencer. Es el lector del Reforma… ese es para decirle, siga usted su camino, va usted muy bien (lo dice sonriendo de manera burlona) … porque, es una actitud aspiracionista… es triunfar a toda costa, salir adelante… muy egoísta… ¡ah, eso sí!... van a… la iglesia, todos los domingos… no a los templos… y confiesan y comulgan… para dejar el marcador en cero… y luego el domingo, de nuevo, lo mismo… si tenía razón mi amigo, finado… Carlos Monsiváis que me decía… la verdadera doctrina… del conservadurismo…me decía, la verdadera doctrina de la derecha… pero a mi me gusta más… hablar de conservadurismo… creo que es más apropiado… es el que quiere conservar… no quiere cambios, el que quiere mantener el statuo quo… y decía Monsi…  la verdadera doctrina… de los conservadores… … ¡es la hipocresía!... ¿y saben qué también y hay que seguirlo diciendo?... son clasistas…"  https://bit.ly/35gIZJX 

Ya se han publicado diferentes aspectos relacionados con su dicho. Hay aquellos que lo han satanizado hasta otros que lo han elevado a gran pensador, a la altura de un estadista. 

Pero su forma de pensar le coloca en un personaje básico, demasiado básico sobre todo porque dibuja los ataques que realizará, en este caso a una clase media mexicana que considera un peligro para su objetivo de llevar al país a los parámetros que él considera la cuarta transformación que se mueve en una sola línea: la destrucción de todas las estructuras del país, tanto públicas y ahora… sociales. 

Bajo este punto de vista es factible entender su felicidad ante su proyecto político electoral que le demostró la fortaleza de la llamada clase baja y la reducción de la clase media, misma que dio un bajón desde el momento en que miles de empresas desaparecieron y además ingresaron al círculo de los más jodidos poco más de una decena de millones de mexicanos. 

Lo curioso es que desde hace décadas quien llega a gobierno, de manera indirecta afecta negativamente a la clase media. No es nuevo. Si usted se fija, estimado lector, nunca se han presentado apoyos a los integrantes de este tipo de franja social. Si hay programas gubernamentales para la baja y el alta, pero para la media no la hemos visto. 

Incluso, tenemos unos tres sexenios o más,  incluyendo este, que ni la banca desarrolla carteras de préstamos para emprendedores, ni de avíos para productores, nada más para consumo –hipotecarios, compra de autos--,  de tal manera pues que se ha venido coptando la importancia de dicha clase que, según Amlo, no tiene remedio desde el momento en que centran su filosofía en el crecimiento, superación, que busca avanzar y a la que tacha de hipócrita, clasista y de aspirar a más de un par de zapatos. 

Como Amlo logró terminar la licenciatura en Ciencias Políticas en un lapso de quince años, sin duda le quedó un rencor que sacó a relucir el viernes al mencionar su desprecio contra quienes terminaron la licenciatura o cualquier posgrado, Lo contradictorio de su afirmación es la generación de las cien universidades proyectadas. ¿Para qué las construye, pues? 

Como que perdió la brújula con el disparatado mensaje mediante el cual se proyectó y que reforzó aquella hipótesis panista que le tachaba de "ser un peligro para México". La clase media mexicana, hasta 2015 oscilaba los 14 millones de mexicanos que no requería de papá gobierno para subsistir en sus negocios como organización moral o física. 

Era aquella que solicitaba justicia y equidad en materia de impuestos (y servicios), mismos que alega Amlo que no subirán, pero hay otros sectores de la iniciativa privada que establecen que se dejarán venir en cascada. 

Desde el momento en que Amlo dejó morir miles de empresas por la pandemia –a diferencia de otros países que les apoyaron--, se sintió su odio contra quienes piensan en prosperar, contra aquellos que generan el mayor número de empleos en el país, que a diario luchan por mantener los valores sociales, sí, los mismos que tomaron de la iglesia que visitan y que no es del agrado del tabasqueño, por más cristiano que se diga. 

Les llamó egoístas, aspiracionistas, como si con ello reflejara la antítesis de su persona que nunca supo lo que es el trabajo, el estar al frente de una empresa donde hay que pagar nómina y sobre todo, estar atento a conformar una filosofía del trabajo que derrame en aquellos cercanos a un empresario todas sus características, convirtiéndose en un modelo de aprendizaje y al cual seguir. Le molesta a López Obrador que haya familias con dos carros, "si con uno tienen". 

Su crítica por quienes se confiesan y de nueva cuenta empiezan de cero en su capacidad pecadora, la verdad causa pena ajena, así como también el tachar de pecadores a quienes aspiran a mejor sus vidas y las de sus hijos, menospreciando a todos ellos quienes aportan casi el 50 % de la recaudación del ISR por retenciones de sus salarios.  

El detalle es que, por indiferencia, por estar más ocupada produciendo o por cualquier otro motivo, la clase media no ha despertado contra las imposiciones del tabasqueño y en ese pecado lleva su penitencia.  

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere. 

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                                                     

Correo electrónico: archivoco[email protected]                                                                                           Twitter: @Archivoconfiden                                                                                                        

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