Unifican esfuerzos Bours y Gándara

Vertiente mayo 18 2021.


Unifican esfuerzos Bours y Gándara.- ¿En la entidad se conjuga una estrategia de guerra electoral impredecible?.- Después de la proclama de unidad entre Ricardo y Ernesto, falta ahora la gran decisión de los electores para dar el jaque mate o sucumbir el 6 de junio…


Bernardo Elenes Habas


Debo decir que no me sorprendió la decisión de Ricardo Bours, uniéndose al pueblo de Sonora y a Ernesto Gándara, en un intento por detener la marea corrosiva de la 4T, que amenaza con anclar en estas tierras de soles y trabajo.


Presentía un movimiento de esa magnitud, no entre los partidos que impulsan a Ernesto y a Ricardo, sino entre dos sonorenses bien nacidos, que conservan su raigambre y que tienen cierto que corren por la Patria vientos de odio y división, impulsados perversamente desde Palacio Nacional.

 

Lo publiqué así el martes 11 de abril en esta trinchera de letras. Hoy lo reescribo:


Se agotan los días de campaña de los candidatos.


El 2 de junio, tendrán que cerrar sus movilizaciones de proselitismo, debiendo jugarse el resto en este trayecto que se antoja, para todos, complicado.


Los más preocupados son, desde luego, aquellos que iniciaron con todas las apuestas a su favor, bajo la creencia ciega de que nadie remontaría sus privilegiadas ventajas oficiales hasta igualarlos, y en un descuido superarlos, porque su misma autosuficiencia -¿soberbia?-, los devoró en el camino y no entendieron –ni entienden porque desconocen la idiosincrasia de la entidad-, que en Sonora el electorado es especial, sin fanatismos pero sí con firmeza y visión clara de su realidad, profesando como única ideología la libertad responsable y el trabajo, sin que puedan ser deslumbrados por los espejos absolutistas de la 4T.


A estas horas, pues, Alfonso Durazo, el candidato a vencer, enfrenta y recoge los frutos amargos sembrados por su pregonada jactancia, de tal manera que ya no puede decir que debe cuidar figura e investidura de "casi gobernador", teniendo que sopesar con nerviosismo, el rechazo de muchos sectores de la sociedad, situación que lo conduce a un impredecible desenlace el 6 de junio.

Cualquiera de los tres (Alfonso Durazo, Ernesto Gándara, Ricardo Bours), podría ser el próximo gobernador de Sonora. Pero, marcadamente esta contienda se dará entre Gándara y Durazo, con mayores posibilidades para El Borrego, sobre todo si se vuelve realidad una lucecita de unidad que alumbra las expectativas de Ernesto y Ricardo, tomando en cuenta los acercamientos de caballeros y de amistad comprobada que se ha hecho manifiesta entre ellos durante los debates en que han participado, incluyendo las posibles apreciaciones de Dante Delgado, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, quien recientemente estuvo en Cajeme para sopesar, con su profunda experiencia, el presente y el futuro de Ricardo, de Sonora y del país.


¿Acaso, no sería un golpe maestro -además urgente-, la unidad de fuerzas contra Durazo, contra Morena, contra la 4T, contra la soberbia que emana desde Palacio Nacional, surgida desde el territorio rebelde e inteligente del Valle del Yaqui y de Sonora?


(Aquí, en el terruño, ciertamente se mantiene respeto al ejercicio presidencial de Andrés Manuel López Obrador por parte de la estructura de gobierno, aunque en el fondo, no se esté de acuerdo con sus prácticas. Nadie, pues, ha desenterrado el hacha de la guerra contra la 4T. Sonora no se unió a los gobernadores federalistas que quebrantaron la Conago).


¿Pero, acaso no es factible pensar que si no hubo contraposición al Gobierno Federal y sus designios, sí se organizó y se puso en marcha una estrategia subterránea, inteligente, pacífica, sin atentar contra los valores que la 4T predica, para contrarrestar calladamente el absolutismo lopezobradorista; planificación que ha dado resultados hasta ahora porque en la paz se ha logado más que a través de confrontaciones?


¿Y, bajo esas premisas, se podría pensar que ese quimérico plan, quizás concebido para dar sus golpes definitivos durante la batalla electoral a través de una ingeniería de guerra por nadie detectada, donde se involucran candidatos, partidos y dirigentes estatales y nacionales, está a punto de mostrar sus espigas dentro de 26 días, cuando Sonora decida… 


Ya no hay reversa, pues, porque Ricardo y Ernesto actúan pensando en Sonora, y la determinación tomada es llevando en las manos el presente y el futuro del terruño, mismo que es amenazado no solamente por la violencia galopante, sino por las decisiones absolutistas que nacen desde Palacio Nacional.

 

Por eso, alcanzan peso específico en la conciencia de las familias, las palabras de Ricardo: "Para que Sonora gane he decidido ser un factor de unidad alrededor de la candidatura de Ernesto Gándara, aclaro que esto no es una declinación, es un acuerdo de unidad en el que ambos hemos convenido para que en unidad se recupere la seguridad y la prosperidad".

Reafirmando, luego: "Que nuestras propuestas se complementen, no se enfrenten. Unimos nuestra visión para caminar en el mismo sentido. Demos curso a un gran acuerdo entre todas las regiones, entre todos los sectores, entre todas y todos los sonorenses para vivir sin miedo, para vivir en la seguridad y prosperidad que Sonora merece".

Y deja caer palabras que son, también, la de todas las madres y padres de familia, trabajadores, hombres, mujeres, jóvenes: "Todos queremos vivir en paz, todos queremos salir a la calle con tranquilidad y, con la misma tranquilidad regresar a casa a abrazar a los nuestros".


Falta, ahora, la respuesta de la gente, de los electores, la que se hará evidente dentro de 19 días.


Le saludo, lector.