Lo que verdaderamente cuenta

No solo café
Azalea Lizárraga C.

Lo que verdaderamente cuenta

Gratos recuerdos del inicio de mi vida profesional, lo es sin duda la realización del servicio social
allá por rumbos de la región de Sahuaripa, Arivechi y maravillosos lugares circunvecinos, como
Cajón de Oanapas, valle de Tacupeto y Güisamopa, por mencionar algunos que me tocó recorrer.
Acompañada de otros amigos, ansiosos de probarnos como Químicos en Análisis Clínicos,
montamos un pequeño laboratorio con equipo que generosamente nos prestó por un verano
nuestra Alma Mater, la Universidad de Sonora; con reactivos donados por el IMSS; así como
apoyos para manutención de parte de la otrora Secretaria de Obras Publicas que posteriormente
fuera la SAHOP, Secretaría de Desarrollo Social y hoy del Bienestar.
Experiencia profesional inolvidable en la que vivimos la satisfacción de haber ayudado a tanta
gente a detectar problemas de salud que, con la atención del médico rural pudieron encontrar
respuesta a sus males o, cuando menos, ser canalizados a especialistas en la ciudad capital para su
adecuado tratamiento y/o control.
Aunque Sahuaripa está a tan solo 207 Km de Hermosillo, es parte de la Sierra Madre Occidental y,
como tal, es un camino sinuoso de cordilleras y peñas que hacen lento el trayecto para llegar, pero
nos provee de un recorrido espectacular.
Fue un verano de clima cálido, como cálida es el trato de la gente que nos recibió con los brazos
abiertos, a tal grado que cuando escaseaba el agua nunca faltaba quien nos llevara río arriba a
tomar un refrescante baño, lavar ropa y utensilios; o quién nos abasteciera de carne, cuando había
matanza, o de verduras de alguna milpa cercana.
Pueblos en los que tradicionalmente se carece de muchas comodidades de la vida moderna,
servicios de salud y oportunidades de trabajo y estudio, pero que la gente sobrelleva con mucha
dignidad y valentía, porque el arraigo a la tierra y sus tradiciones los anclan en su región,
esperanzados siempre en que ya habrá algún gobierno que voltee a verlos y ayudarlos a vivir en
mejores condiciones.
Son escenarios que recorrí en mi mente, cuando leí que la gobernadora Claudia Pavlovich anduvo
de gira por la región de Bacanora, Arivechi y Sahuaripa para entregar apoyos a los pequeños
productores, pero extendiendo ahora los beneficios de forma más directa a sus habitantes, en la
modalidad de vivienda, apoyos educativos, becas de capacitación para el trabajo y paquetes
alimentarios para familias vulnerables.
Consciente de que con la pandemia vinieron mayores exigencias para los padres de familia al tener
que transformar sus casas en escuelitas en línea, muchos sin contar con los requerimientos básicos
para ello, la entrega de becas y apoyos para internet por parte del gobierno, viene a impactar
positivamente la vida de los pobladores de esas regiones; ni qué decir lo que significa poder contar
con una aula móvil para uso de estudiantes de primaria y secundaria.

En Bacanora, la gobernadora puso a disposición de los jóvenes un aula móvil; y en Arivechi, la
tierra del exgobernador Samuel Ocaña, hoy presidente municipal del mismo, se llevaron a cabo
acciones de forestación, se entregaron paquetes del Programa de Seguridad Alimentaria, apoyos
para internet y becas de parte del Instituto de Becas y Crédito Educativo e Icatson.
Por rumbos de Sahuaripa, se entregó la construcción de un canal pluvial de 1.7 km de longitud
para un mejor uso del agua, loque beneficiará a más de 400 familias que se dedican a la actividad
ganadera en pequeña escala; vivienda a familias vulnerables; además de dar inicio a las obras de
mejoramiento del camino Sahuaripa a Natora, tan necesario para esta pequeña comunidad
dedicada a la ganadería, que ni siquiera cuenta con algunos servicios básicos elementales.
Allí mismo, en el rubro educativo y capacitación para el trabajo, la gobernadora otorgó cerca de
400 becas de Internet para alumnos y, con el apoyo de Icatson, Sagarhpa y las uniones ganaderas
locales, se estableció un programa de cursos de palpación, que permitirá contar con personal
capacitado para revisar el ganado previo al proceso de compraventa, sin requerir de los servicios
de un veterinario para ello.
Por supuesto que quienes crecimos y vivimos en la comodidad que ofrecen las grandes ciudades,
no dimensionamos el impacto que este tipo de apoyos tiene en los pobladores de pequeñas
comunidades ubicadas en la sierra, en donde el desarrollo tecnológico llega más lento y/o está
fuera del alcance de muchas familias cuya actividad económica preponderante tampoco da para
enviar a los hijos a estudiar lejos.
Es función de los gobiernos atender la problemática de todos sus municipios, independientemente
de su tamaño o color del partido que encabeza la municipalidad. Pocos gobernantes pueden
presumir haber vuelto más de una vez a poblaciones pequeñas o alejadas de la capital. Claudia lo
ha hecho por sexta ocasión a Sahuaripa y lugares circunvecinos, lo que da cuenta de su estilo de
gobernar y su cercanía con la gente. Hemos tendido gobernadores que el último año de su
gobierno ya no se atrevían ni a exponerse ante sus gobernados. Y usted debe recordarlos bien.
Cierto es que no se pudieron realizar muchas grandes obras en Sonora, los presupuestos federales
no fueron suficientes, pero Claudia concretó muchos programas y acciones que, en menor o
mayor grado, impactan la vida de la gente. Y cuando se trata de la vida de los niños y jóvenes, que
con su mente y sus manos moldearán el futuro de nuestro estado y país, el impacto no es solo en
el corto plazo sino que trasciende más allá del tiempo y del espacio geográfico que hoy los
delimita.
La historia es dura y tarda en emitir su evaluación; pero cuando lo hace, el estilo y la cercanía a la
gente también cuentan en el dictamen final.
@Lourdesazalea

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