El voto duro que acompaña a AMLO, "El Juglar de la Red", por Rafael Cano Franco

 

El Juglar de la Red

Por Rafael Cano Franco

 

Martes 2 de junio de 2020

 

 

El voto duro que acompaña a AMLO

 

 

Dentro de 369 días, el 6 de junio del 2021, estaremos acudiendo a las urnas para elegir una nueva Cámara de Diputados, renovar varias gubernaturas y alcaldías, así como la integración de varios Congresos Estatales; la elección supone un punto de inflexión importante que determinará el triunfo de la 4T o su descarrilamiento.

 

Las encuestas de hoy indican con claridad que Morena va en ruta de ganar 11 gubernaturas y eso es un indicativo que también puede lograr una gran cantidad de Congresos Locales y alcaldías al mismo tiempo que logrará los votos suficientes para conservar el control del Legislativo federal.

 

Sin embargo hay algo que preocupa a Morena y al propio Andrés Manuel López Obrador, el desgaste de gobernar y los pobres resultados de su gobierno han puesto en un tobogán la popularidad del Presidente y eso pone en riesgo la conservación de la mayoría legislativa federal, algo que puede ser catastrófico para la 4T pues significa un freno al proceso de cambios radicales que inició.

 

A fines de mayo, tres empresas encuestadores presentaron los resultados de sus estudios de opinión sobre el desempeño presidencial y la conclusión indica que el presidente ha perdido entre 20 y 25 puntos en las encuestas.

 

El Presidente López Obrador se mueve entre un 44 al 47 por ciento de aprobación, eso indica que su gestión gubernamental ha generado una gran decepción entre muchos ciudadanos que votaron por él en la elección del 2018.

 

Esa caída en la popularidad de López Obrador, que no se ha detenido desde diciembre del año pasado, hace concebir la esperanza a sus opositores que en la elección del próximo año puede sufrir un fuerte descalabro electoral e incluso puede ser tan grave que pierda el control legislativo en la Cámara de Diputados.

 

Si bien la caída del Presidente es importante y marca una decepción ciudadana respecto a su gobierno, es insuficiente para pensar que puede perder el control en la Cámara de Diputados.

 

Una breve revisión de los resultados electorales obtenidos el 2006, 2012 y 2018 dan cuenta de la existencia de voto duro que favorece al presidente López Obrador y la constante es de 15 millones de electores.

 

 

En la elección del 2006, López Obrador logró 14 millones 756 mil 350 votos, eso representó el 35.21 por ciento del total de votos, perdió la elección por menos de un punto porcentual.

 

El 2012 obtuvo un incremento en los votos obtenidos y sumó 15 millones 848 mil 827 sufragios –sumó un millón de votos a su causa—, eso representó el 32 por ciento de la votación total, pero perdió la elección por seis puntos frente al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

 

El 2018 fue su mejor momento, logró convencer a 30 millones 113 mil mexicanos de votar a su favor y eso representó el 53 por ciento de la votación total, con eso logró una victoria contundente para la presidencia y de paso le dio el control de las dos Cámaras, el Senado y la de Diputados.

 

Es improbable que en la elección del 2021, López Obrador pueda conseguir ese 53 por ciento de votos; pero si mantiene el 44 por ciento, incluso si puede subir unos cuantos puntos más, no hay duda que seguirá por encima del tercio mayor y con ello tiene asegurado control legislativo lo que le da viabilidad a la trasformación que propone.

 

Pero la mala noticia es que si solamente mantiene su voto duro, que ronda en el 36 por ciento de la totalidad de sufragios, tendrá el legislativo a su favor, aunque eso signifique la derrota en algunas gubernaturas, la pérdida de Congresos locales e incluso alcaldías, algo que puede ser considerado como una pérdida menor.

 

Con partidos políticos opositores atomizados, con una ciudadanía inconforme pero incapaz de canalizar su descontento y un gobierno federal con todos los elementos a su favor, se ve muy difícil que la caída en las encuestas termine reflejándose en una gran derrota para el Presidente López Obrador.

 

Tips cortitos pa´no enfadar:

 

1.- Con una movilidad superior al 60 por ciento y luego de 76 días de cuarentena, se reanudaron actividades no esenciales y más de 75 mil trabajadores regresaron a sus labores, eso supone una estricta observancia de las medidas sanitarias ordenadas por las autoridades de salud.

 

Pero eso es falso.

 

En las tiendas de autoservicio se relajaron las medidas, se deja ingresar a los locales sin cubrebocas y no se le da gel sanitizante a los clientes; los filtros de la policía municipal en Hermosillo solamente sirven para que los conductores reduzcan su velocidad pero no pasa nada más y las plazas públicas están de nuevo llenas con personas realizando actividades al aire libre.

 

Se entiende la necesidad de salir a trabajar y obtener el dinero para sobrevivir, lo que no se puede explicar es esa indolencia para, luego del término de la jornada laboral, regresar a resguardarse a sus hogares.

 

2.- El Partido del Trabajo, a través de su vocero, Ramón Flores, emitió un posicionamiento sobre el proceso de juicio político en contra del alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal, señala que "nos alarma la inconformidad de la ciudadanía de ese municipio hacia sus propias autoridades municipales".

 

El posicionamiento cita: "en el caso de Cajeme, lo que vemos es una administración errática  en su proceder y saturada de protagonismos inútiles que en nada ayudan a la buena marcha de todo gobierno municipal".

 

En lo referente al juicio político, el documento del PT establece: "la solicitud de juicio político en contra del C. Sergio Pablo Mariscal, actual presidente municipal de ese municipio, deberá ser procesada conforme a derecho y nada más. Sin consignas que exoneren  ni consignas que culpabilicen".

 

El PT establece que de existir elementos de pesos para que el juicio político proceda en el poder legislativo, ellos apoyarán esa medida por medio de sus diputados.

 

Veremos cuánto dura esta postura y si los diputados del PT aceptan la directriz de su partido, porque luego resulta que en ese partido se aplica aquello de "se obedece, pero no se acata".

 

Otros Juglares:

 

--"Si existieran elementos de peso para llevarlo al pleno del poder legislativo y con ello remediar la difícil situación  que viven los cajemenses, el PT apoyará esta medida por medio de sus diputados locales que están firmemente comprometidos con la legalidad, la eficacia de gobierno, la transparencia y rendición de cuentas y sobre todo el sentido justicialista de la Cuarta Transformación que deseamos llevar a todo el país".

 

Posicionamiento emitido por el Partido del Trabajo (PT), mediante el cual manifiesta su respaldo a la procedencia de juicio político en contra del alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal.

 

Gracias por su atención, hasta el miércoles si Dios quiere. ¡¡¡Salud!!!

 

Nos puede seguir en Twitter en @CanoFrancoR.


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