Ayer supermillonario… hoy, chinche riquillo / Feliciano J. Espriella
Hubo un tiempo —no hace tanto— en que Ricardo Salinas Pliego caminaba entre los dioses del Olimpo neoliberal con un aura de poder casi místico. En el panteón de Forbes, su nombre brillaba con los trece mil millones de dólares que lo blindaban de cualquier incomodidad terrenal.
