Horno sí, bollos no / José María Cerecer Sánchez
Me encontré al comerciante y agricultor ROBERTO ZARAGOZA, iba rumbo a su automóvil resoplando muy acalorado por esas calles de Dios en Cd. Obregón, Sonora, sucursal del infierno y después del saludo nos pusimos a platicar debajo de un arbolito “Yucateco”.