Preocupa la contaminación con plásticos en los océanos

Ciudad de México, 18 de agosto de 2018.- 18 de agosto de 2018.- Los océanos del mundo enfrenan múltiples amenazas: desde la sobrexplotación pesquera, la producción y transporte de hidrocarburos, la minería en aguas profundas, la creciente contaminación química del mar, hasta el incremento de las zonas muertas ocasionadas por la descargas de agroquímicos.


En la presentación del Atlas de los Océanos. Hechos y cifras de las amenazas a nuestros ecosistemas marinos 2017, elaborado por la Fundación Heinrich Böll Stiftung, se destaca que uno de los mayores desafíos es la contaminación por microplástico.

Se estima que cada año llegan a los océanos 8 millones de toneladas métricas de ese componente que se van deteriorando en el mar hasta convertirse, en su mayoría, en trozos de menos cinco milímetros que sirven de alimento a peces y aves. Su presencia es masiva, incluso, superior a las llamadas islas de basura, por lo que su impacto a gran escala aún se desconoce.

Lorena Ríos Mendoza, investigadora de la Universidad de Wisconsin, y especialista en el estudio de la toxicidad del plástico, destacó que somos una sociedad adicta al plástico y eso tiene consecuencias. Destacó que en sus estudios detectó que la mayor cantidad de este material en los océanos no flota como islas de basura plástica, la mayor cantidad en realidad está en los microplásticos que se encuentran los lo llamados surcos de agua por miles de kilómetros.

En el Atlas de los Océanos se advierte que vivimos una crisis global en los mares, afectados por múltiples factores. Su acidificación, calentamiento y elevación del nivel del mar no dejan lugar a dudas. Estamos rebasando los límites de los ecosistemas marinos y las consecuencias comienzan a sentirse.

Exploción marina a tope

Los océanos cubren 71 por ciento de la superficie del planeta. Pese a ello, los sobrexplotamos. El documento señala que 90 por ciento de las especies marinas que viven en los mares son explotadas al máximo, lo cual provoca la pérdida de biodiversidad, fenómeno que comienza a ser preocupante.

Omar Arellano Aguilar, especialista de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destacó que el uso de agroquímicos de forma intensiva en la agricultura y la cría de ganado está generando una mayor contaminación de ríos y mares.

En el delta del río Mississippi, considerado el cuarto sistema fluvial más largo del mundo, que desemboca en el Golfo de México, se estima que una zona de 20 mil kilómetros carece de oxígeno, por lo tanto de vida marina, debido a la eutrofización –concentración elevada de nitratos y fosfatos presentes en los agroquímicos– por lo que cada año hay una pérdida de 9 millones de toneladas de vida marina ocasionada por la contaminación.

En el caso de México, alertó que llegan a nuestros mares hasta medio millón de toneladas de plástico como producto de actividades humanas, a lo que se suma la contaminación química generada por los microplásticos, pues se han localizado dentro de microorganismos, es decir, de lo que se alimentan peces y aves, mientras que 2 mil toneladas de basura con este material llegan a nuestras playas cada verano.

Ríos Mendoza alertó que las partículas más pequeñas de plástico abundan en los mares del planeta, porque se trata, por lo general, de material muy barato que tiene una alta tasa de producción mundial, sobre todo en la industria de los productos de belleza. Si queremos frenar esta era de plástico, no basta con limpiar las playas, tenemos que dejar de consumir productos elaborados con este material, como las botellas donde se comercializa el agua que bebemos.