Crónicas para la historia (54)

Vertiente Diciembre 10 2018. 

Crónicas para la historia (54).- Francisco Romero Meneses, pintor.- Autor, en 1957, de los murales de Palacio Municipal de Cajeme, en Sala de Cabildo antigua, contratado por el alcalde René Gándara.- En 1984, con Eduardo Estrella plasmó un trazo de historia en las escaleras.- Chuy Félix lo invitó a darle color y vida al edificio de Seguridad 

Bernardo Elenes Habas

Hace 61 años, el pincel y la capacidad creativa del pintor sonorense Francisco Romero Meneses, concibieron los murales que sintetizan la historia de Cajeme y del Valle del Yaqui,  en la hoy antigua Sala de Cabildo de Palacio Municipal. Fungía como alcalde René Gándara Romo (1955-1958).
Veintisiete años después (1984), Romero Meneses comenzó una nueva obra. Volvió a Cajeme armado con sus pinceles. Motivado por el paisaje sonorense. Cargando rasgos históricos y figuras señeras de la región, para plasmarlas en los muros que se encuentran a los lados de las escaleras y en los márgenes de los vitrales de este edificio, que se construyera bajo la administración de Vicente Padilla Hernández (1946-1949).
En agosto de 1984, tuve la oportunidad de entablar diálogo periodístico con mi amigo el artista, cuando fui reportero de Diario del Yaqui. Texto que publiqué en el Taller de Literatura que dirigía los domingos, y que ahora reproduzco como una Crónica para la historia:
"El proyecto ha sido aprobado ya por el presidente municipal Eduardo Estrella Acedo y el cabildo en pleno", afirma el pintor, entrevistado en los pasillos de Palacio, quien se disponía a restaurar su antiguo mural en la Sala de Cabildo, y dirigiendo, al mismo tiempo, el arreglo y preparación de las paredes, donde dentro de poco tiempo –cuatro o cinco meses-, el mensaje plástico de figuras y colores hablarán con voz de historia, señalando a las generaciones venideras y presentes, los pasos importantes en nuestro devenir como comunidad.
La palabra hecha trazo por Romero Meneses, tendrá esa virtud. El color que utilice en su obra, deberá despertar emociones, como los crepúsculos que el verano enciende en el horizonte del Valle, y que viven en el sentimiento de los cajemenses.
Preparación de los muros
"El primer paso es preparar los muros", señala. "Luego procederé a realizar el trazado  en conjunto, buscando la armonía y el equilibrio de la obra, misma que refleje la historia de Cajeme, de la ciudad, sus luchas, sus hombres más preclaros, quienes han aportado esfuerzos y sueños para lograr los avances que ahora se disfrutan".
Y, efectivamente, el artista muestra el proyecto original, hecho sobre cartulina, que ya presentó a las autoridades. El conjunto es llamativo, de rasgos enérgicos, sobresaliendo las figuras de José María Leyva (Cajeme), Álvaro Obregón, Machi López, Norman Borlaug, José María Parada, René Gándara, Lázaro Mercado, profesoras Sara Acosta, Micaela Castelo, Adalberto L. Salcido, Alfonso R. Bours.
Se aprecian, también, aspectos del Valle del Yaqui, laguna del Náinari, Mercado Municipal, la fachada de la antigua catedral y otros detalles que "durante el proceso del mural se irán enriqueciendo, porque surgen motivaciones, fuerzas interiores que obligan a cambiar o a borrar, de acuerdo a las circunstancias", me comenta Francisco. (Y, efectivamente, borró algunas cosas e incluyó figuras como la de Carlos Conant, que no aparecía en el proyecto inicial).
"Utilizaré Acrílicos en este trabajo –dice-. Hace 27 años (1957), por encargo del alcalde René Gándara, pinté los murales de Cabildo, usando el óleo. No había acrílicos aún. De dos décadas para acá el acrílico ha desplazado al óleo. Eso no significa que el óleo desmerezca; pero para murales, el acrílico es más duradero. En esta obra predominarán los rojos, ocres, grises, azules, el violeta, y todos esos colores que sólo son capaces de sentirse y admirarse en la región".
Pintaré solo, estoy acostumbrado
"Dibujo desde niño. Y en la pintura profesional me inicié a los 18 años de edad, hablo del año de 1955 –expresa-. Soy el autor de los murales en la Biblioteca del Estado en Hermosillo, y en la Universidad de Sonora. Me los encargó el poeta Carlos Pellicer durante su estancia en Sonora. En Ciudad Obregón he realizado paisajes en muro: en las residencias de la familia Vargas y del doctor Hernando Pola".
Afirma que sus estudios sobre pintura los inició en Hermosillo. Luego el Gobierno del Estado lo becó para que continuara su preparación académica en la Escuela de Artes Plásticas La Esmeralda, en la Ciudad de México. Eso le dio oportunidad de conocer a David Alfaro Siqueiros y participar en varias exposiciones en el D.F. Posteriormente regresó al Estado, fungiendo por cuatro años como director de Artes Plásticas en la Universidad de Sonora.
Visitó España, Italia, Francia, Ámsterdam, y otros países y ciudades de Europa. Admiró la obra de Miguel Ángel, Rafael, Tiziano, Veronese, Leonardo da Vinci, Van Gogh, Picasso. Realizó retratos que se encuentran en la Ciudad de México y en Venezuela.
Confiesa que el mural por iniciar esta semana lo pintará solo. "Así me he acostumbrado, a trabajar sin ayudantes, completamente solo".
También prepara varias de sus obras de caballete para participar en exposiciones programadas en la Ciudad de México y en algunos lugares de Estados Unidos, a las cuales se le ha invitado formalmente.
Su arte en el edificio de Seguridad Pública
Durante la segunda administración de Jesús Félix Holguín al frente de Cajeme (2003-2006), éste gestionó y dio a la ciudadanía el moderno edificio de Seguridad Pública, entre muchas obras más. Y, para  entregar un mensaje plástico a la comunidad sobre la filosofía de la salvaguarda plural, contrató a Romero Meneses para que ejecutara esa labor, como se puede apreciar actualmente.
Crear sin ambición comercial
"Sí reditúa económicamente la pintura, cuando hay épocas buenas –señala Pancho, con tranquilidad. Su pelo ha adquirido ya tonalidades plateadas, y su seriedad de siempre es evidente-, pero el artista debe crear obra sin pensar en el aspecto comercial. Es indispensable no dejar de investigar y de leer publicaciones que mantengan informados sobre el buen arte. Tener acervo cultural. Conocer las innovaciones que se experimentan en la plástica".
Establece el pintor sonorense –nació en Sahuaripa, y vivió por mucho tiempo en Cajeme-, que actualmente realiza obra de caballete. Pinta un retrato de Eduardo A. Cota, director de Ferrocarriles de México, por encargo del alcalde de Empalme Ronaldo Camacho. Ha elaborado también, una serie de paisajes sonorenses arrancados a los atardeceres y coloridos de los pueblos de la entidad. "Hasta ahora llevo 25 paisajes realizado –comenta, mientras la gente en los pasillos de Palacio va y viene, sube y baja en arreglo de asuntos de carácter oficial, o demandando servicios para sus colonias-. Pretendo visitar los 69 Municipios. De esos lugares capto lo más señero, lo más significativo. El paisaje que identifica a cada pueblo. Su plaza acariciada por el sol en invierno y sus iglesias llenas de tradición e historia. Con los 25 cuadros que te digo he participado ya en algunas exposiciones. Aquí mismo en Cajeme, se llevó a cabo una a principios de año".
¿Qué escuela sigue Romero Meneses?
"He definido mi estilo en mis 29 años de pintor. La escuela que sigo es la que no pasará de moda: la realista, que es pintura viva y figurativa. Siempre he sido admirador de Orozco, Rivera, Siqueiros, González Camarena, pero sin recibir de ellos una influencia directa que se manifieste en mis procesos plásticos. El artista debe demostrar originalidad y plasmar su sello muy personal en su obra", comenta el creador de la "Quema de gavilla", cuadro que refleja una situación que año con año realizan los agricultores en los campos de cultivo, luego de recoger el grano de trigo, y que se encuentra en las oficinas del CIANO.
Época romántica en Cócorit
Al inicio de su carrera artística en Cajeme, Francisco Romero Meneses radicó por un año en el pueblo de Cócorit. Comenta: "fue una época romántica, llena de buenos recuerdos. Renté una casita, atraído por el colorido y el frescor de las huertas del pueblo. Me propuse alimentarme de ese paisaje, y mi obra, mi producción, fue abundante. Capté aspectos del río Yaqui, huertos, casas, y desde luego que me bebí las costumbres de los yaquis, a quienes he plasmado en muchos de mis cuadros. En mi pequeño estudio recibía la constante visita de mis amigos, el poeta Juan Eulogio Guerra Aguiluz, el escritor y periodista Carlos Moncada, el poeta Rafael Ángel Rentería, Eustolio del Río, y todos los que integraban en ese tiempo el grupo cultural "Lascas". Las guitarras desgranaban su música, el canto llenaba el ambiente. Fue una buena época de afianzamiento espiritual, de amigos… Me visitó, también, el licenciado Luis Encinas, siendo gobernador de Sonora; Carlos Armando Biébrich, cuando se desempeñaba como secretario del Ayuntamiento aquí, en Cajeme, y gente del pueblo, amigos de todos los días"…
Así es, a grandes rasgos, un pintor sonorense. Quien conoce su pueblo y se le ha metido el paisaje del Bacatete en el alma. Quien trae los incendios de los crepúsculos yaquis en su paleta y que ha venido, nuevamente, a darle vida a un rasgo de nuestra historia en Palacio Municipal de Cajeme.
Pancho, utilizará el acrílico para su obra porque es más duradero. Los murales que actualmente se pintan (1984) en Palacio de Gobierno de Hermosillo, también reciben ese proceso del acrílico, aunque no es Pancho Romero Meneses, de Sahuaripa y de Cajeme, quien los realiza…