El peso de una recomendación en la antesala de la Cuarta Transformación, "COSMOVITRAL", por Sylvia Duarte

COSMOVITRAL

Por Sylvia Duarte

 

Martes 9 de octubre de 2018

 

El peso de una recomendación en la antesala de la Cuarta Transformación

 

Todos quiénes tenemos vocación democrática y creemos en el periodismo crítico como instrumento de transformación social y contrapeso del poder público, celebramos el retorno de la respetada y multipremiada periodista Carmen Aristegui a la radio abierta en una alianza con Grupo Radio Centro de Francisco Aguirre.

 

El anuncio de que la estación 97.7 FM de Radio Centro transmitirá de 7 a 10 de la mañana (hora de la ciudad de México) en red nacional, el programa de Carmen, tomando su señal de internet, es una puntualización relevante, toda vez que no será en las cabinas del importante consorcio radial ubicado en la avenida constituyentes de la Ciudad de México, desde donde transmitirá la comentarista, sino de su propio cuartel general, lo que le da contundencia al acuerdo de que se trata de una alianza y no de una subordinación como es el antecedente de su convenio con Multivisión de Joaquín Vargas y que terminó en ruptura y prohibición de acceso a instalaciones.

 

En política como en lo mediático la forma es fondo, por eso no es mero formulismo la permanencia de Carmen en sus propias instalaciones y la comparecencia pública conjunta de la periodista al lado de Juan Aguirre Abdó, miembro del consejo de administración de Grupo Radio Centro quién aclaró enfático que la línea editorial de Radio Centro es de respeto a la libertad individual, posición y pensamiento de los conductores de los noticiarios que transmite la empresa y particularmente aquí porque serán re-transmisores del contenido como se genera en internet, para unos 10 millones de usuarios, que acceden a la página Web de la plataforma Aristegui Noticias.

 

Estas formas de asociación y modelos de negocios son una libertad que se dan los grupos radiofónicos para tener en su cuadrante opciones informativas y de debate que les atraen audiencias mutables que permitan tener plataforma de opinión pública para la promoción comercial de marcas y productos incluida la publicidad gubernamental, sin embargo no siempre concluyen en apuesta ganadora, sino en conflicto judicial, casi siempre a partir de disputa económica o de conflicto de intereses, porque el uso de la libertad de expresión del comentarista rebasa la sensibilidad gubernamental y termina confrontando al dueño de la frecuencia.

 

Justamente es Carmen Aristegui quién se convirtió en símbolo de censura directa o indirecta en el imaginario público, tras la publicación del reportaje sobre la casa blanca del presidente Enrique Peña y su esposa, construida por un contratista al que se le adjudicaron contratos gubernamentales y tras la publicación del mismo y sus repercusiones políticas, meses después, fueron despedidos sus reporteros (investigadores del caso). Ante el desplante de la periodista de pedir su reinstalación, MVS rompió con ella alegando el uso de su identidad corporativa para la plataforma MéxicoLeaks, sin su autorización.

 

Ese litigio que sigue vigente ahora en la Suprema Corte de justicia de la Nación, es el antecedente al que se enfrenta Pancho Aguirre en este nuevo pacto de carácter informativo que competirá en su propio grupo con Sergio Sarmiento y Carlos Loret De Mola a quiénes contrata con altos sueldos en otras de sus frecuencias, así también disputará audiencia a otros espacios muy consolidados en raiting como el de "Ciro Gómez Leyva por la mañana" en Radio Fórmula. Sin embargo esto no pareció disuadir al empresario, cuyo cálculo tiene otros alcances y es sin duda tender puentes con el nuevo gobierno.

 

Aunque sin trascender los términos del acuerdo económico y el contenido del trato entre Aristegui y Radio Centro, es común en el medio, una combinación de Salario, con porcentaje por comercialización de spots, sin embargo la mayor apuesta de este empresario que como todos "no da brinco sin huarache", se trata de cumplimentar la voluntad del señor Presidente electo que en una declaración el 15 de agosto pasado prometió que hablaría con concesionarios radiales para retornar a los micrófonos a Aristegui y a José Gutiérrez Vivó, ex titular del programa Monitor.

 

Ignoro si este retorno es parte de un acuerdo verbalizado entre Francisco Aguirre y el Presidente electo, pero sé que el 19 de septiembre, el Presidente del consejo de administración del Grupo Radio Centro dialogó por la mañana con Jesús Ramírez Cuevas quién fungirá como Coordinador General de Comunicación Social del nuevo gobierno a partir del 1 de diciembre, para avanzar en los términos del nuevo convenio de trabajo con  sus estaciones en el país y necesariamente tocaron el tema de la contratación de la periodista.

 

Fue el propio directivo del grupo que se ostenta como el de mayor penetración según estudios de Nielsen en el área metropolitana, quién comentó que en breve daría una noticia de impacto sin precisar al núcleo donde platicaba, de que anuncio se trataba, por lo que es factible deducir que a la postre resultó ser su viejo anhelo de llevar a la prestigiada Carmen Aristegui a su grupo. Aquí la pregunta que surge es ¿por qué no la contrató cuando en 2016 se provocó una conmoción social en la capital del país, tras la salida de la comunicadora de MVS? cuando incluso articulistas, académicos y grupos amplios de la sociedad civil, clamaban por un espacio para la defenestrada periodista. La respuesta puede ser que las cabezas de los grupos económicos, toman decisiones de acuerdo a sus intereses en las coyunturas políticas.

 

Al cuestionársele, sobre la disponibilidad de recibir en alguno de sus formatos a Gutiérrez Vivó con su programa Monitor, no mostró gran entusiasmo pues dijo que resultaban difíciles los acuerdos con él, por ser errático en el cumplimiento y en las formas de llevar el proyecto. Además reconoció que el Sindicato de Trabajadores de Radio, Televisión y telecomunicaciones, STIRTT podría denegar la anuencia sindical para transmitir de nuevo su programa, ya que enfrentó un problema laboral con el comunicador por falta de pago a los trabajadores, que concluyó en una huelga.

 

Los dueños de los medios tienen una simbiosis con los gobiernos de un signo o de otro, pues el modelo de comunicación social a través de los años, les ha asegurado importantes ingresos vía publicidad gubernamental y proyección de figuras o proyectos políticos. La revista Proceso publicó que aunque no hay cifras oficiales del aparato de comunicación del estado, se estima que su funcionamiento cuesta mil 250 millones de pesos anuales y según el centro de análisis FUNDAR, el actual gobierno podría cerrar el sexenio con un gasto de 60 mil millones de pesos, siendo las televisoras las más beneficiadas.

 

El analista y articulista del periódico el Universal y ex directivo jurídico de Televisa, Javier Tejado Dondé, además uno de los más profundos conocedores del medio de telecomunicaciones, afirmó en su  artículo del 2 de octubre pasado que Radio Centro  en 2017 obtuvo 129 millones de pesos en publicidad, siendo uno de los consorcios que más dependen de recursos públicos y  que la lógica de esta decisión de contratación, aunque pulverizará audiencias en la zona metropolitana de México, pudo tratarse más de una decisión política, pues tiene en proceso multas para pagar o impugnar, por la cadena de televisión que no le fue adjudicada al no cubrir el monto con el que participó, así como otros asuntos pendientes que tienen que ver con tres frecuencias de radio que están detenidas desde la pasada licitación del IFETEL.

 

Este conjunto de elementos no demerita de manera alguna la praxis profesional de Aristegui, ni pretende arrojar un velo de malicia sobre la probidad y la ética periodística de su proyecto, solo que los retos hoy para ella se robustecen, pues deberá luchar por un sitio relevante en el espectro radial abierto con 8 espacios informativo, por lo menos, de los más consolidados. Tendrá que demostrar que su activismo periodístico está alejado de un periodismo militante, pues el contexto político en el que retorna no es ya opositor a su proyecto sino simpatizante, como lo demostró el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador con el comentario de que coadyuvaría a su retorno.

 

Incluso, la periodista reconociendo la situación en la que la coloca este antecedente, bromeó con los reporteros que acudieron a la cobertura de su rueda de prensa, el viernes 28 de septiembre, cuando dijo que López Obrador daría los detalles de su programa, provocando la carcajada de los presentes. Es claro que la avezada comunicadora sabe el terreno que pisa y conjuntamente con Aguirre decidió este golpe de audacia para escribir, desde su posición cada uno, una nueva etapa en la crónica del periodismo y la comunicación en el marco de la cuarta transformación.

 

Concluyo este Cosmovitral con la certeza de nunca el poder político ha estado lejos de los proyectos que generan exposición pública y mediática, desde los tiempos en que el Presidente electo Álvaro Obregón, acompañó  las primeras transmisiones de radio en 1921 a propósitos del centenario de los tratados de Córdova en Veracruz… Después de todo se trata de CONCESIONES.

 

 

 


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