Andrés Manuel. El emperador "Augustus". El  Senado y Congreso mexicano/ por el Lic. Francisco Javier Aragón Salcido

Andrés Manuel. El emperador "Augustus". El  Senado y Congreso mexicano 

 

Lic. Francisco Javier Aragón Salcido

 

Lunes 10 de septiembre de 2018

 

El inicio del Imperio romano  -el peor de los sistemas que se conocen en la historia de la Ciencia Política- data del año 27

a.C. no obstante, el régimen perduró 1475 años, hubo decenas de emperadores y algunos solo lo fueron por un día; el romano de Occidente antes de transformare en el Sacro Imperio Romano Germánico, solo  llegó hasta el siglo V y el de Oriente perduró hacia 1492, fecha en que los Turcos toman la ciudad de Constantinopla, primero Bizancio, hoy Estambul.

 

Por lo tanto,  todo indica que al "pópulos", el peor de los sistemas políticos "El Imperio o la Tiranía", le acomoda mejor que la célebre democracia griega directa de "Pericles"  o la moderna indirecta, iniciada en los  EU en 1776  con "George Washington". Por cierto la Monarquía en Roma tuvo  7 reyes: Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio, esta  solo duro 244 años, en cambio la república con más de 200 cónsules, operó con innúmeras guerras civiles durante  480 años.

 

El presente texto está confeccionado de acuerdo a  glosas y paráfrasis de artículos de Wikipedia, la enciclopedia abierta, colectiva y libre de internet.

 

La clave  del éxito de Gaius Cesars Octavius Turinus mejor conocido como "Augusto" fue que reformó las instituciones romanas, adaptándolas a la necesidad de gestionar un extenso Imperio, para ello creó el Consejo del Príncipe, órgano de gobierno integrado por hombres de su plena confianza: Agripa, Mecenas, y en un momento dado una de sus 3 esposas; Claudia, Escribonia y en especial Livia Drusila. No tuvo hijos varones que le sucedieran, por ello su sucesor sería Tiberio, su hijo adoptivo.

 

Acotamiento sobre el México actual.-  El "petit comité" o circulo interior de AMLO, quien por cierto tiene el país en un puño como Augusto tuvo al imperio romano durante 41 años, está integrado por: Alfonso Romo Garza, Cesar Yáñez, Jesús Ramírez Cuellar, Carlos Urzua, Rosalinda López, Tatiana Clouthier, Miguel Torruco, Manuel Rioboo, Lázaro Cárdenas Batel, Alfonso Durazo, Esteban Moctezuma, Olga Sánchez Cordero, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Spriu, Martí Batres, Yeidckol Polevnsky, Marcelo Ebrad, Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Bartlett, Beatriz Gutiérrez Muller, Andy López Beltrán. Todos ellos son los únicos que tienen el derecho de picaporte.

 

Sigo con Augustus.- Aunque llegó a ser un  hombre poderoso y rico en el  naciente Imperio romano, Augusto quiso representar el espíritu de la virtud y las leyes de la República. Para ello, hizo gala de generosidad a la vez que ofrecía una imagen de persona poco dada a los lujos y los excesos.

 

De regreso con AMLO.- En general la oferta personal, económica, política y social del Presidente Andrés Manuel López Obrador, es música grata para los oídos de un pueblo,   que como dijo Luis Donaldo Colosio,  tiene hambre y sed de justicia. Su partido Morena, tiene mayoría en  el poder legislativo y el  judicial y en  17 estados de la república son pues mayoría en todos los ámbitos, por lo tanto pueden por si solos reformar hasta la Constitución, sin necesidad de plebiscitos o referéndums.

 

Oclocracia.-  En ese tenor, AMLO no va a morar en los pinos, viajará en aviones comerciales, ningún funcionario debe ganar más de  $ 108 mil pesos, va a licenciar al estado mayor presidencial, usar automóvil convencional, no usar helicópteros, no poseer bienes inmuebles en lo personal, ni chequera, no hacer reuniones fastuosas o desfiles faraónicos, renunciar a la pensión millonaria, va a improvisar ruedas de prensa y no pagar publicidad oficial ni manejo de imagen a  Televisa, Tv Azteca, Imagen 3 Tv, Google,  Facebook o Twitter, o grandes desplegados en prensa, va a centralizar la comunicación social, reducirá el presupuesto en un 50% , se calcula que se ahorraran durante el sexenio,  nomás en publicidad, más de 60 mil millones de pesos,  eso alcanza, y creo que hasta le sobra,  para costear todos y cada uno de sus programas asistenciales. 

 

Pero continuemos con Augustus.- En el año 29 a. C.,  pagó cuatrocientos sestercios por persona a un total de doscientos cincuenta mil ciudadanos, mil sestercios a cada uno de los ciento veinte mil veteranos de las colonias y dedicó setecientos millones de sestercios a la compra de tierras para que sus veteranos pudieran establecerse.

 

Augusto restauró 82 templos con el fin de mostrar su preocupación por las deidades romanas, y en el año 28 a. C. ordenó fundir ochenta estatuas de plata erigidas a su imagen y en su honor,  para aparentar su carácter modesto y frugal.

 

De nueva cuenta con AMLO.- En la especie, su  oferta política   es excandecente, pues  incluye aumentos en la ayuda económica para estudiantes, serán unos $ 3500,  pensión al doble de la actual a ancianos como  $ 2500,  discapacitados y madres solteras , amnistía para campesinos, mulas y burros del narcotráfico,  acceso universal y gratuito a cien universidades públicas que se crearan, referéndum  sobre energía,  estímulo del sector agrícola del país,  reforestar un millón de hectáreas, la negociación del TLCAN,  la construcción de dos refinerías de petróleo con capital mixto, reducción de los salarios y prestaciones de los políticos y la alta burocracia, la descentralización de las secretarias de Estado de la CDMX a los estados,  trenes rápidos, autopistas, puentes, aeropuertos y puertos. 

 

Nomás con esto, hace enmudecer a sus adversarios y los críticos en la prensa tradicional, que está sucumbiendo ante el boom tecnológico que significa internet.  Es  muy proactiva,  la oferta de AMLO.

 

En esa virtud, hay  cierta objetividad y razones en las críticas y observaciones  de los panistas y priistas, sobre el hecho de que los súper delegados vulneran el federalismo, lo mismo se observa  en las columnas de los periodistas oficialoides, que le reprochan ciertos deslices y gazapos a AMLO, pero pues lamentablemente ya tienen muy poco crédito, la gente no les hace caso,  es que sus mensajes de tan simplificados o sesgados, se han transparentado o saturan el ambiente, en cambio crece la popularidad de AMLO debido a una oferta humanista, que agrada a las generaciones y sub culturas de los Baby Boomers, Hippies, Fifís o Popis, X´s, Hipsters,     Millenials, Chairos  y hasta los pubertos  Touch´s.

 

Los periodistas Loret de Mola, López Dóriga, Denisse Maerker, Gómez Leyva, Pablo Hiriart, Pepe Cárdenas, Ruiz Healy, Leo Zuckermann, Jorge Fernández, Macario Shetino, Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda, Enrique Krauze, Amparo Casar, Pancho Garfias, Jesús Silva-Herzog, Catón, Denisse Dresser,  ya mejor cuentan chistes, redactan ironías o hacen parodias; en breve se quedaran sin rating. A ver si me entienden; amigos periodistas les  falta cultura para poder  entender y así lograr cuestionar con éxito a AMLO y a su fogueado equipo, estos son gente con maestrías y doctorados en toda las artes, técnicas y  en las ciencias exactas y las sociales y nada más son los sucesores y  herederos del movimiento o jornadas políticas de 1968, 1971,  1982, 1986, 1988, 1994,  2000, 2006 y 2012, estos ex activistas  ya  llegaron, y para sacarlos del poder va a estar harto difícil.

   

Volviendo a Augustus.- Dividió las provincias en senatoriales (confiadas a un gobernador sin mando militar nombrado por el Senado, como los 32 estados en México) e imperiales (gobernadas por un legado del emperador, serían  los 32 súper delegados de AMLO que controlarán al ejército, marina, las fiscalías,  el SAT y los mandos unificados de las policías).

 

En esa virtud, aunque los sucesores de Augusto, los emperadores Julio-Claudios, (Nerón, Calígula, Cómodo) se hicieron célebres por sus locuras, los cuadros medios y bajos de la administración siguieron funcionando, y en las provincias apenas sufrieron los desmanes de unos emperadores que sumieron la ciudad de Roma en el terror.

 

Las innumerables reformas de Augusto, continuadas más tarde por sus sucesores, crearon una maquinaria administrativa capaz de gobernar hasta el último rincón del Imperio romano que se extendía desde Hispania hasta Siria, y desde Normandía hasta Egipto.

 

Merced a estas transformaciones, el ordenamiento imperial se convirtió en una estructura sólida, cuya eficacia mejoraba cuando al frente se encontraba un emperador capaz, pero que también podía resistir las veleidades de los monarcas estúpidos o crueles.

 

Las reformas, lentas y escalonadas, se espaciaron cuidadosamente durante décadas a lo largo de su extenso reinado, de más de 40 años. Es que el pueblo de Roma estaba exhausto tras un siglo de enfrentamientos civiles, proscripciones y matanzas, así que le dio  todo su apoyo a ese hombre sereno y prudente, que ofrecía paz y orden a cambio de permitírsele el pleno dominio del Estado.

 

Con el apoyo del banquero Mecenas, su amigo y confidente,  brillaron algunas de las figuras más destacadas de la literatura latina: Virgilio (La Eneida), Ovidio (Las Metamorfosis), Horacio  Odas), Tito Livio (Décadas).

 

Aprovechando su prestigio, Octavio transformó el régimen político de la República romana en una especie de monarquía que recibe los nombres de Principado o Imperio; el nuevo régimen consistía en un equilibrio de poder entre el Senado y el pueblo romano, por un lado, y el emperador y su casa o dinastía, por el otro.

 

Inicialmente, se hizo renovar cada año el mandato como cónsul en solitario, al cual fue añadiendo nuevos títulos que reafirmaron su poder; princeps senatus (el primero de los senadores) en el año 28 a. C. Augustus (título religioso que reflejaba su misión divina) e imperator proconsulare de Galia, Hispania y Siria (lo que le otorgaba el mando militar) en el año 27. Tribuno vitalicio (con poder de veto sobre las decisiones de los magistrados) en el año 23. Cónsul vitalicio y prefecto de las costumbres en el año 19. Gran pontífice (jefe religioso del Imperio) en el año 12. Y -padre de la patria- en el año 2 a. C.

 

Si bien rechazó su divinización en vida, Octavio Augusto aprovechó en su favor el culto de los Genios, Manes, Lares y Penates, fomentando un culto al emperador que se convirtió en un vínculo adicional entre los habitantes del Imperio.

 

La vida de Augustus me hace evocar  a Antonio López de Santa Anna, Benito Juárez, Porfirio Díaz, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán, presidentes mexicanos a quienes fascinaba el poder  omnímodo.

 

Augustus reorganizó el tesoro público, sometiéndolo a su gestión directa y haciéndolo menos gravoso para los más ricos; protegió el culto; favoreció al orden ecuestre frente a la aristocracia senatorial; aseguró los límites del Imperio frente a los partos y a los germanos; y continuó la expansión en la zona del río Danubio y el mar Negro.

 

La fuerza de policía se dividió en cohortes de quinientos hombres, mientras que las fuerzas de bomberos llegaron a estar dotadas por entre quinientos y mil hombres, con siete unidades asignadas a catorce sectores de la ciudad, se nombró a un praefectus vigilum.

 

Además, habiendo finalizado las guerras civiles en Roma, Augusto pudo también crear un ejército profesional para el Imperio romano, compuesto por unas veintiocho legiones que suponían unos ciento setenta mil soldados. El ejército estaba apoyado por numerosas unidades de tropas auxiliares de quinientos soldados cada una, reclutadas a menudo en zonas conquistadas recientemente. 

 

En el año 6, Augusto estableció el aerarium militare, donando ciento setenta millones de sestercios al nuevo tesoro militar con el que se pagaba tanto a los soldados activos como a los retirados.

 

En este orden de ideas,  uno de los legados de carácter político-militar que más durarían entre las instituciones romanas sería la Guardia Pretoriana que creó en el año 27 a. C. En su origen se trataba de una guardia personal en el campo de batalla, que fue evolucionando para convertirse en una guardia imperial y en un importante cuerpo político de Roma.

 

Después de Augusto, la Guardia Pretoriana tuvo poder suficiente como para intimidar al Senado y para deponer y elegir emperadores. El emperador Majencio fue el último al que sirvieron, y fue Constantino I quien disolvió el cuerpo a comienzos del siglo IV, destruyendo sus barracones, los Castra Praetoria.

 

Con las finanzas del estado saneadas, se puso la base para el  mantenimiento de las carreteras de mármol de carrara que atravesaban toda Italia; Augusto creó también un sistema oficial de correos, con la operación  de una serie de postas gestionadas por el praefectus vehiculorum, así en 24 horas llegaban las noticias de costa a costa y de frontera a frontera en el vasto y poblado imperio romano.

 

Además, se dio una mejora en las comunicaciones de los ciudadanos del Imperio y sus provincias por la construcción  de la red de caminos y de puentes de mármol de carrara, fue lo que le permitió, en toda época del año, una movilidad sin precedentes a las legiones del ejército a lo largo y ancho del omnipresente Imperio romano.

 

Si la circunstancia mexicana lo permite, previsiblemente es lo que  hará el Presidente Andrés Manuel López Obrador 2018-2024.

 

 


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