¿Ricardo Anaya es confiable?

Vertiente Mayo 17 2018.

¿Ricardo Anaya es confiable?.- Si fue incapaz de pronunciarse como dirigente nacional del PAN a favor de los sonorenses, contra los actos de rapiña de Guillermo Padrés, ¿cómo creerle que meterá a la cárcel a Enrique Peña Nieto, y que sería un buen presidente?

Bernardo Elenes Habas

Hoy, llega a Hermosillo el candidato a la presidencia de la República postulado Por México al Frente, Ricardo Anaya Cortés.
Viene a enfrentar -aunque él quizás no lo quería- su realidad, en una entidad a la que le sangra aún la herida que le abrió en el pecho con sus actos de rapiña el gobierno azul de Guillermo Padrés Elías, de quien no se atrevió a deslindarse siendo líder nacional del PAN.
Llega a presidir un acto en un espacio cerrado que estará sometido a estrictas medidas de control, porque su equipo logístico sopesa que algún cuestionamiento inesperado, cualquier grito discordante, se multiplicaría en el relámpago de la comunicación y de las redes sociales, principalmente.
Acude a tratar de convencer exclusivamente a los panistas, perredistas y emecistas de Sonora, a que le otorguen su voto, no a la ciudadanía en general. Porque él, Damián Zepeda Vidales y Alejandra López Noriega, junto con los dirigentes del Sol Azteca y de MC, intuyen que entre sus filas no hay decisión legítima de entregarle el sufragio, sabedores del oprobio que cometió, en una acción equiparable con un golpe de estado, para asumir la "dictadura" del PAN nacional, dando paso con esos poderes fácticos a la construcción de su candidatura a la presidencia de la República.
No hay certeza ni confianza entre la ciudadanía libre de Sonora (la que no está sometida a siglas, colores y credenciales), en alguien que ha cimentado su carrera política sobre sofismas, manejando una retórica deslumbrante pero falsa, para lograr sus ambiciosos proyectos personales, no de partido, no de coaliciones, no de aprobación definitiva y mayoritaria de sus bases. 
Quizás, en algún momento de su discurrir como candidato, llegó a capturar la atención de los sonorenses, cuando con ademán enérgico y voz precisa, dijo que metería a la cárcel al presidente Enrique Peña Nieto, de comprobarse en su ejercicio público actos de corrupción.
Pero, la misma ciudadanía cerró esa ventana de credibilidad, al plantearse una analogía simple:
-¿Cómo creerle a Ricardo Anaya, si no fue capaz de asumir una posición histórica siendo líder nacional del panismo, ante el caso de Guillermo Padrés y su rapacidad al frente de un gobierno surgido del PAN, colocándose al lado de los sonorenses y exigiendo justicia para ellos?
Menos sería admisible su grito amenazante de llevar a prisión a Peña Nieto, porque para los habitantes recios, nobles y claridosos de Sonora, Ricardo Anaya Cortés demostró que su palabra es hueca y sus intenciones revestidas de conveniencias.
Aducen, pues, muchos ciudadanos que no se deslumbran fácilmente, que "quien es incapaz de poner orden en su propio hogar o partido, jamás podría actuar para bien de la casa común llamada Patria".
Como solía argumentar Luciano, mi amigo filósofo yoreme: el irresponsable, pierde autoridad.
Le saludo, lector.