México necesita cambios de fondo

Vertiente Mayo 16 2018.

México necesita cambios de fondo.- No bastarían los programas de confort que benefician a los pocos, se vuelve preciso atender con urgencia, el alma lastimada de la sociedad en general.- Atacar no sólo los efectos de los grandes problemas, sino también sus causas

Bernardo Elenes Habas

No han tomado en cuenta, los candidatos a la presidencia de la República, un tema subjetivo, de formación humana, de fortalecimiento social:
El de fijar posiciones en torno a la apología del terror, a la difusión irresponsable de los antivalores que lastiman el alma de los mexicanos, especialmente sus niños, sus jóvenes, las actuales y generaciones que vendrán.
Muchos, millones de mexicanos saludaron  y creyeron en una alternativa lanzada en marzo de 2011 por Iniciativa México para que se controlara la apología del terror, que enferma mentes y que, desgraciadamente, se mira y siente como algo natural, a pesar de los daños evidentes que propicia, comenzando con la pérdida de la capacidad de asombro.
Era presidente Felipe Calderón, lo recuerdo bien, cuando se firmó el que parecía un histórico pacto entre los medios de comunicación y otros sectores del país, a través de Iniciativa México, para no propagar, como si fuera alternativa de vida, el terror que genera la criminalidad y el narcotráfico.
Ese importante acuerdo fue encabezado por Televisa, Televisión Azteca y fuertes consorcios de radio, quienes detentan desde siempre en sus estructuras, el manejo y la difusión de programas, telenovelas, música, que también se constituyen en una forma colateral de propagación y siembra psicológica de violencia y consternación, a través de historias actuadas y con la promoción comercial de narco corridos, apologías consistentes, contaminantes, dañinas, de las drogas, la destrucción, la pérdida de valores, arrojando en la conciencia de quienes son sus espectadores y oyentes, la semilla del culto a la violencia y a la muerte…
Creí, en el noble y urgente propósito de Iniciativa México, conglomerado de agrupaciones civiles y personajes decididos a luchar por el medio ambiente físico y moral, porque se trataba de preservar lo más valioso: La vida de las actuales y las nuevas generaciones. Poner un alto a la violencia. Evitar que se perdiera la capacidad de asombro entre niños, jóvenes y adultos, y que no se percibieran como algo natural las ejecuciones, o integrarse al crimen organizado. Pero también, opiné desde el corazón del Valle del Yaqui, que dicho proyecto para que funcionara tenía que ser integral. Actividad de fondo y forma. Y en ese sentido, el entonces presidente Felipe Calderón, los miembros de la sociedad civil que luchaban sin descanso contra el secuestro y la violencia como Isabel Miranda de Wallace, María Elena Morera, Raúl Plascencia Villanueva, Ombudsman de la CNDH, pero principalmente Emilio Ascárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego, y quienes tenían y tienen en sus manos el control de la radiofonía nacional, estaban obligados moralmente a revertir sus objetivos de enriquecimiento fácil, fortaleciendo una verdadera cultura de valores y dignidad para el pueblo de México.
Sólo así se lograría que un proyecto que se ha intentado poner en marcha desde hace años, evitaría que los medios contaminen conciencias con música apologética de las drogas y la destrucción, o novelas televisadas que degradan.
Pero fue, desgraciadamente, un pacto fallido. Felipe Calderón, los consorcios televisivos y de radio, no cumplieron. Y quienes encabezaban organismos de la sociedad civil, se volvieron candidatas a cargos de elección popular.
En esta hora de campañas en que se disputan la Silla del Águila los aspirantes Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Margarita Zavala, Jaime Rodríguez Calderón, deben comprometerse a manejar proyectos para enfrentar los grandes temas que mantienen una herida abierta en la conciencia de la sociedad, atacando no solamente los efectos, sino las causas, y no sólo a permitir "legalmente" que se inunde con violencia política y ambiciones enfermizas de poder, el tejido lastimado de una sociedad desesperada.
Los signos de los tiempos expresan que México necesita, con urgencia, cambios de fondo.
Le saludo, lector.