Don Quijote Cabalga de Nuevo/ Peña ve panorama de Meade con optimismo  

Don Quijote Cabalga de Nuevo 

Lic. Francisco Javier Aragón Salcido


Peña, ve el panorama de Meade para 2018, con optimismo  


 

Las claves y llaves estratégicas, tácticas y logísticas  en el mensaje que el Presidente Enrique Peña Nieto   dio a los más  altos funcionarios de su gabinete ,  resulta que ahí  les bosquejó los escenarios de la campaña presidencial 2018 que en realidad inicia a fines de marzo .

 

El presente texto está basado en material de: Redacción / La Política On Line. Publicado el día: 2018-01-31.  He aquí pues una paráfrasis y glosa de la nota  oficial  en comento.

 

La fuente es  la  reunión del  gabinete ampliado realizada el  lunes 29-01-2018,  en la Residencia Oficial de Los Pinos, ahí Enrique Peña  se expresó de modo tal que despejó cualquier tipo de duda: "Estamos terceros en la elección, dijo, sin embargo, la campaña  todavía no ha comenzado". 

 

El primer mandatario  de origen priista dio por terminada así la discusión –interna- sobre si José Antonio Meade Kuribreña está en tercero o segundo lugar de las preferencias de los electores, o si  acaso está empatado con Ricardo Anaya Cortes del PAN.

 

Para el presidente Peña Nieto, el tercer lugar es evidente que le corresponde a José Antonio Meade. Y,  por lo visto no le mortifica demasiado, pues así le sucedió a él mismo, en el año 2012, y ,  como se recordará  Enrique Peña le gano la presidencia a López Obrador  ,  por casi 5 puntos porcentuales  .

 

No obstante lo anterior, resulta de interés el examen de la gestión y estrategia política del presidente Peña Nieto,   misma que nos presenta  el periodista  Raymundo Riva Palacio/. Eje Central.  Día de publicación: 2018-01-31. Aquí también hago una paráfrasis y glosa de su relevante y circunstanciado  artículo.

 

Dice Riva Palacio: La primera encuesta de precandidatos presidenciales dio como puntero a Andrés Manuel López Obrador. Eso no es  nada  nuevo. Lo que sorprende es que su diferencia con José Antonio Meade, abanderado del partido en el poder, sea de dos a uno. Treinta y dos por ciento contra dieciséis por ciento son los números de la fotografía tomada por la empresa Buendía y Laredo para El Universal, que permite el parafraseo de que algo está "viciado" en la campaña de José Antonio Meade Kuribreña.

 

Ergo, dice Riva Palacio:  La campaña de Meade ciertamente no prende emociones , ni levanta pasiones entre los priistas, pero ello no puede ser adjudicado, cuando menos en este momento, al candidato José A. Meade en sí, sino al diseño de la precampaña y a lo que está haciendo el Presidente  Enrique Peña  con él y su estrategia política.

 

Sigue diciendo Riva Palacio: Para comenzar a entender lo que sucede hay que regresar al momento en que José Antonio Meade K. fue seleccionado como pre candidato del PRI.

 

En el pasado, cuando el presidente era un priista de cepa, ahí se daba el cambio de mando. El rey en turno abdicaba al poder y lo entregaba al heredero o delfín. Esto sucedió así hasta  el periodo de  Ernesto Zedillo Ponce de León en el año 2000, y su nominado Francisco Labastida Ochoa.

 

El presidente priista comenzaba a desaparecer del escenario público, mientras cada día tomaba más fuerza el candidato priista. Esto no ha sucedido en 2018, porque el Presidente Peña, quizás utilitariamente, no ha empoderado a su candidato Meade Kuribreña, una decisión que permea negativamente en toda la precampaña.

 

Esta decisión táctica, por citar uno de los ejemplos más claros, le redujo a José Antonio Meade una de las facultades más importantes del candidato, el arbitraje sobre las candidaturas a puestos de elección popular.

 

En el Estado de Sonora, MEADE no pudo, no quiso o no supo imponer la candidatura de su amigo  Antonio Astiazaran Gutiérrez al Senado, pues la formula quedó integrada por Silvana Beltrones Sánchez  y el Maloro Acosta Gutiérrez.

 

Ahora bien, lo que omite considerar Riva Palacio, es que al no ser miembro del PRI, José Antonio Meade Kuribreña, técnicamente no está facultado para decidir lo que se hace en el partido que  solo lo adoptó como su candidato ciudadano o externo.

 

En el pasado, el candidato (que era militante distinguido del PRI, en efecto) palomeaba a quienes irían a cargos importantes de elección popular, por lo que cada vez que llegaban a un estado se le arremolinaban quienes deseaban una candidatura para pedirle apoyo. (Regidores,  Alcaldes, Diputados, Senadores, Gobernadores, y ahora, también).

 

Esta falta (aparente) de empoderamiento es lo que lo hace ver tan solo y débil  a Meade Kuribreña. Al hacerlo, Peña le resta otra herramienta de empoderamiento, así que Meade quedó sujeto a la agenda que le dictan desde el partido, sin que pueda desarrollar un trabajo estratégico de búsqueda de apoyos y construcción de redes a partir de su propio diagnóstico y plan de acción. Meade  tampoco es dueño de los tiempos de la campaña ni decide a quién ve, con quién se reúne y cuándo lo hace.

 

Sigue diciendo Riva Palacio: Otro problema toral en la falta de apoyo priista a José Antonio Meade Kuribreña, obedece a la exclusión de los gobernadores de la propia campaña. La instrucción del jefe de la campaña, Aurelio Nuño Mayer, transmitida por el líder  formal del PRI Enrique Ochoa Reza  a los gobernadores, es que ellos no se involucrarían en la contienda presidencial y tendrían que limitarse al trabajo local.

 

La única campaña donde José Antonio Meade Kuribreña está pudiendo hacerla de esa forma es en la Ciudad de México, donde el candidato al gobierno local, Mikel Arriola, fue una de las pocas concesiones que se le hicieron a José Antonio Meade.

 

Dice Riva Palacio, en relación a la  imprescindible LOGISTICA: José Antonio Meade tampoco tiene acceso a los presupuestos del PRI. Cuando lo ungieron candidato llegó con varios colaboradores muy cercanos. Uno de ellos fue Ignacio Vázquez, quien era oficial mayor en la Secretaría de Hacienda, y a quien incorporó para que manejara los recursos. No sucedió así.

 

El dinero en la campaña no lo manejará José Antonio Meade, pero tampoco Enrique Ochoa Reza, que también está excluido del control de los recursos. La llave de la caja fuerte la tiene el secretario de Finanzas del PRI, Luis Nava, quien sólo responde al presidente Enrique Peña Nieto.

 

Por ahora, desde Los Pinos se decide dónde, cómo y cuánto gasta José Antonio Meade. En este momento la campaña está (sin dineros  para los Medios, Publicistas,  Comunicadores, Periodistas, pues siguen los que ya tenía el PRI).

 

Según Riva Palacio: La estrategia de la campaña se decide en un cuarto de guerra que se reúne todos los días en el nuevo edificio del equipo, en Insurgentes, a las siete y media de la noche, donde José Antonio Meade no tiene realmente representantes.

 

Los suyos están en el cuarto de guerra de comunicación, que domina el equipo de Aurelio Nuño Mayer, y en uno más de voceros, que preside Javier Lozano. Es decir, su equipo ocupa segundos y terceros niveles, pero no está en la primera línea de decisión.

 

Cuánto tiempo más va a seguir este diseño de control total del Presidente en beneficio del Presidente Peña, no se sabe aún. Quizás empodere a Meade Kuribreña hasta que arranque la campaña formal a finales de marzo. Obvio. El  PRI es de los priistas, o sea la NOMENKLATURA, y la candidatura de Meade.

 

Pero volviendo a lo publicado por La Política On Line. 2018-01-31.

 

Del mensaje de ayer que dirigió Peña Nieto a  sus funcionarios,  se desprenden algunos elementos adicionales. Ya no habrá cambios en el gabinete. El equipo actual es el que debe seguir hasta el cierre de la administración, lo cual coincide con los nombres que se manejan para las posiciones pluris para el senado.

 

Peña   quiere cerrar el sexenio mostrando logros. No quiere a los secretarios embarcados en acciones de campaña. O sea, maneja una idea diferente a la del año pasado en el Estado de México, cuando funcionarios como Rosario Robles Berlanga, Luis Videgaray Caso o Enrique Miranda Nava se involucraron en la que definitivamente fue una elección de Estado.

 

La FIJACIÓN que tiene  Peña  SOBRE las  REFORMAS ESTRUCTURALES  viene a confirmar que el tema de la campaña será esencialmente LA ECONOMÍA, por encima de la seguridad pública, el combate a la corrupción u otros issues como el abatir la pobreza. (Por cierto es la opinión de la COMUNIDAD FINANCIERA INTERNACIONAL y la mexicana también, no les simpatiza AMLO, y lo declaran cada vez que pueden, esa es la ventaja competitiva de Meade).

 

El mandatario tiene clara la tercera posición de José Antonio Meade, pero también señala que la campaña no ha comenzado, y todavía no existe en el imaginario colectivo del elector la oferta política de Meade y el PRI.

 

Según Peña, se sigue registrando un alto número de indecisos -por ello anticipó el Presidente-, que piensa  que José Antonio Meade puede crecer más que Ricardo Anaya Cortes , quien por ahora apuesta por una campaña blanda, en contra de Meade, pero DURA en contra del puntero Andrés Manuel López Obrador y del PRI.

 

En Los Pinos estiman que esta vez la campaña de Meade Kuribreña tendrá un despliegue más profesional y que su tercer lugar se explica porque ha hecho sólo un foco  de su atención, en buscar la fidelidad del votante duro del PRI.

 

Nosotros pensamos que ya para febrero Meade saldrá a buscar a los votantes externos que puedan simpatizar con su programa neoliberal, e ira subiendo poco a poco en las encuestas, hasta llegar a el cuarto mayor un 30 %, y pues con ese porcentaje puede ganar, a virtud de la dispersión o balcanización del voto entre las cuatro o cinco posibles opciones que aparecerán en la boleta para el primero de julio de 2018. Es el cálculo y  apuesta de Peña.

 

Y, pues coincido con él.