La otra lucha en las campañas políticas

La otra lucha en las campañas políticas

 

ENTRE LAS VARIABLES que definen las votaciones, existen cinco esenciales que todo comité de campaña cuida como la niña de sus ojos.

Las hay de tres tipos. De corto, mediano y largo plazo.

En los de corto plazo las estrategias son del día a día. Son lo que comúnmente llamamos la guerra sucia, donde es más fácil criticar, destrozar, ridiculizar al contrario con miras a constituir un candidato con un perfil que el atacante le quiere encasquetar a como dé lugar y en ese tenor no hay reglas y mucho menos escrúpulos.

De hecho, es una permanente durante toda la campaña y se recrudecen al final.

Las de mediano y largo plazo tienen que ver con la creación de un ánimo social. Se busca recrudecer el golpeteo pero con más fondo, así sea cierto o falso lo que se comunica, con miras a que el electorado sienta miedo, como lo hizo el PAN con su campaña contra AMLO cuando ganó Felipe Calderón, o bien, dar pie al llamado voto oculto que fue la ola que en las pasadas elecciones estatales le otorgó al PAN ocho estados producto de diferentes causales entre las que se cuentan las traiciones al interior del PRI, entre otras como menciono más abajo.

Mientras en los medios de comunicación de cualquier tipo el enfrentamiento es ciego, constante, de golpeteo vil, hay otra estrategia soterrada, muy importante, que llevan a cabo todos los partidos y es el amarre con sus líderes de barrio. No es un secreto que el PAN ganó en su momento por el financiamiento a liderazgos que del PRI se pasaban al albiazul. Todo en función de lo contento que los tuviera el sistema. Aquí es donde funciona lo que le dan por llamar el clientelismo político.

Un dato curioso, un puntal en esta lid es la contratación de abogados quienes están atentos a posibles denuncias que pueden hacer o bien, combatir de sus contrincantes para, en caso dado, ganar las elecciones en los tribunales.

Hasta donde tengo entendido, en las pasadas elecciones estatales hubo contrataciones de hasta tres o cuatro mil abogados. Si, en esos números. Claro que tiene su costo que no se ve.

Aunado a esto, los líderes del transporte se vuelven piezas claves, aun hoy en día. Taxis (así sean Ubers), camiones, combis, todo sirve con tal de que se traslade a la gente a su lugar de votación.

Hasta aquí nada es nuevo. Sin embargo, esta combinación de estrategias abajo, con la populi, --desde el menudo, la despensa,  hasta la venta de favores a futuro--, viene a conformar una importante suma de votos que son los que se manejan en las encuestas de salida de las once de la mañana y la una de la tarde.

Recuerde que en este punto, quien gana la casilla, es decir, aquel partido que logra colocar un centenar mínimo de adeptos antes de la apertura de las elecciones –a las 7 am--, pues las apertura se da a las ocho, lleva un tanto de ventaja aparente reflejada en esas encuestas mencionadas y que se manejan el conteo rápido de los organismos electorales.

(El famoso voto oculto ya mencionado no es otra cosa más que el acarreo de gente luego de las tres de la tarde, principalmente, más abajo manejo otra causal más).

De hecho, la continua información a la hora de las votaciones, viene a detallar aún más las estrategias del mero día de la elección y esa contabilidad determina en qué colonias debe apoquinarse más recurso (compra del voto sobre todo que empieza a eso de las dos o tres de la tarde) para llevar el voto a la urna.

Pero todo esto me imagino lector que usted ya lo sabía.

Regreso al ánimo social, el que se trata de dibujar a través de las encuestas y que hoy dan el triunfo a AMLO.

Cinco días antes del día de la elección, según la ley, ya no se permite la interacción electoral en medios pero es cuando más fuerte estará en redes sociales. Por allí se van a ir muchas  demandas que pueden dar un giro interesante a la elección pues son difíciles de controlar.

El famoso ánimo social para el próximo primero de julio y con los millones de anuncios que se manejarán, según he leído a especialistas, será un tanto parejo para todos, sobre todo cuando haya el enfrentamiento vía debates, entonces la gran pregunta es: ¿y qué determinará el triunfo?

Yo me voy en lo particular por los millones de hombres y mujeres que participarán en el engranaje del día principal. ¿Los tendrán Morena y el Frente, o los independientes?, no creo.

El PRI los tiene. Lo que no sé es qué tan aceitada estará la maquinaria pues en el Estado de México apenas pudo sacar la elección.

Un hecho que también me queda claro es que la única manera de que el PRI gane es contando con los operadores que le inteligen a esto, no improvisados y mucho menos novatos. Operadores capaces de manejar miles, no cientos, sino miles de personas, cuya toma de decisiones es la adecuada y en el momento oportuno. De esos que traen cuatro o cinco celulares diferentes para atender igual número de co responsables y que se rodean incluso de guaruras para no ser raptados, así es esto lector, por si no lo sabía.

Si Morena y el Frente logran coptar y limitar a estos operadores –como ya ha ocurrido en otros estados, sobre todo donde ganó el PAN cuya acción de este tipo fue parte importante también del llamado naciente voto oculto--, contarán con la capacidad de ganar.

Por eso, ahora que se menciona el nombre de Ulises Cristópulus para dirigir la campaña de Meade en Sonora, él no tiene problemas en su tierra, pero si siguen mencionando a más encargados de campaña en otros estados, sobre todo panistas y perredistas, a esos que señalen les van a poner una soba de perro bailarín, a lo mejor el PRI y Meade ya pensaron en eso. Ya veremos en su momento.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden