Tiempos de reflexión y oportunidades

No solo café
Azalea Lizárraga


Tiempos de reflexión y oportunidades

En nuestra última participación de este año, retomaremos hablar de la Universidad de Sonora, que hoy se encuentra en un punto de inflexión de su vida institucional y ante una oportunidad de oro para llevar a cabo algunos cambios e iniciativas  académico-administrativas que impacten significativamente el devenir de la máxima casa de estudios.
Y es que este pasado lunes, el Dr. Enrique Velázquez, hizo ese desglose de fortalezas y debilidades, retos y áreas de oportunidad que suelen hacer los rectores cada final de año y que comparten tradicionalmente en un desayuno con los medios de comunicación que cubren la fuente educativa.
Posibilidades de nueva oferta educativa a partir de este año, fortalecimiento de la investigación en áreas estratégicas no solo para la institución, sino para consolidar el avance de la ciencia y la tecnología como promotores del desarrollo estatal y nacional, mayor impulso a la vinculación  e internacionalización institucional en todas las áreas requeridas, así como la necesaria flexibilización de programas de estudio, sin dejar de lado buscar soluciones alternas a la problemática que ocasiona la limitación de recursos presupuestales que, que como ya sabemos, solo alcanzan para la operatividad institucional, más no para el crecimiento y planeación estratégica de la UniSon.   
Y entre los muchos puntos que llamaron nuestra atención, está sin duda, una observación que sabemos es reiterativa en las evaluaciones externas realizadas en todas las disciplinas del conocimiento: la Universidad de Sonora cuenta con una planta académica de edad avanzada y algo debe hacerse para solucionar este hecho que ya empieza a afectar el desarrollo institucional.
Debemos admitirlo, la planta de trabajadores universitarios, en sus tres modalidades: académicos (docentes e investigadores), personal administrativo, y trabajadores de servicio,  han rebasado ya, en mucho, los años de jubilación que contempla la normativa.
Sabemos también que ISSSTESON aprobó en este pasado mes de noviembre, la jubilación de aproximadamente 122 universitarios que, presurosamente, hicieron uso de dicha prerrogativa para procurarse nuevos horizontes personales y profesionales. No vaya siendo que si se dilatan, se complique nuevamente el proceso jubilatorio.
La gran mayoría de los jubilados se retira con la frente en alto, satisfechos por el deber cumplido y por las vidas que tocaron con sus consejos, enseñanzas y liderazgo mostrado no solo en el quehacer académico, las responsabilidades administrativas y/o los  servicios de apoyo brindados, sino también por "sus andares" en el terreno personal, esa faceta que a veces los seres humanos descuidamos, pero que dice mucho del temple y los valores de quiénes tenemos la obligación de predicar con el ejemplo.
Esta jubilación masiva, si bien produce boquetes y cierta problemática laboral, representa una gran oportunidad para impulsar ese tan necesario recambio generacional que tanto nos remarcan los evaluadores externos y que, suponemos y esperamos, vendrá a oxigenar la vida institucional, sobre todo en el plano académico, donde verdaderamente se construye el quehacer y razón de ser del Alma Mater porque impacta la formación integral de los miles de estudiantes que en un futuro cercano serán los artífices del estado y país que todos queremos y merecemos.
Imaginamos que las plazas desocupadas por los jubilados, por así decirlo, serán concursadas para que casi un centenar de profesionistas ávidos de aportar nuevos esquemas de enseñanza, de trabajar en cuerpos académicos a la vanguardia en la  investigación, la docencia, el cultivo de las bellas artes y todos esos saberes y quehaceres que los ya jubilados implementaron e hicieron crecer en sus buenos tiempos y que constituyen la esencia y razón de ser de la máxima casa de estudios de Sonora, y no porque lo digamos nosotros, sino por estar estratégicamente en los municipios más importantes del estado, atender a una población de más de 30 mil estudiantes y ser fuente de trabajo para miles más, en forma directa e indirecta.
No existe otra institución de educación superior pública ni privada con características de este tipo en Sonora.  De allí que lo que afecta a la UniSon, nos afecta a todos los sonorenses.
Cuidemos pues a la institución que hoy ya tiene 75 años al servicio de este estado que se pinta solo en el contexto nacional, del que han egresado la mayoría de los profesionistas que cincelaron el perfil del sonorense que nos han dado renombre en todos los ámbitos del conocimiento y/o que tienen que ver con el devenir y la conducción del estado.

Que viene Meade…
Considerando que sea cierto lo que dicen, en el sentido de que nuestro estado no pinta a la hora de decidir la presidencia de la república porque aportamos pocos votos en el contexto nacional; que Peña Nieto fue casi un candidato ausente por estas tierras, y difícilmente "nos peló" en los primeros años de su gobierno; es menester reconocer como positivo que el "casi seguro" candidato del PRI a la presidencial, José Antonio Meade Kuribreña, vaya a estar este jueves en tierras sonorenses.
No creemos que venga a tratar de convencer a los delegados para obtener sus votos, ni mucho menos congraciarse con la mandataria estatal, por lo que corre el rumor de que vendrá a "semblantear" los nombres de quienes habrán de ser su soporte político en el estado, bajo las candidaturas de Senadurías, diputaciones y alcaldías en juego.  ¿Será?

azaleal@prodigy.net.mx
@Lourdesazalea