Diputados bien portaditos…

No solo café
Azalea Lizárraga

Diputados bien portaditos…

No cabe duda que la vida es multifacética y según los tiempos que a cada quien nos toca enfrentar, se van perfilando nuestras acciones y reacciones ante los nuevos retos que se nos presentan en el camino.
No extraña entonces que digamos que los políticos son muy camaleónicos y que según se van moviendo las aguas, aprenden a nadar de muertito o se convierten en nadadores olímpicos… Y mírelos usted, no solo sobreviven, les va muy bien.
En el ejercicio de sus funciones legislativas, aunque también en las que no tienen nada que ver con lo que deberían de estar haciendo por mandato de ley, los hay quienes son muy respetuosos de las formas y de los tiempos; pero también hay otros que se especializan en  despotricar contra lo que sea, porque esto les confiere cierto aire de "rebeldes" o de "independientes" y cuando se dan cuenta que las circunstancias no les son favorables para alcanzar la siguiente liana -justificado o no el desplazamiento del que son objeto-, se transforman en acérrimos críticos del partido que los formó y/o encumbró a los niveles que sus capacidades y/o padrinazgos le permitieron llegar. 
Claro está que existen los que pasan "desapercibidos" y que, atendiendo al por qué o cómo llegaron a esa curul caída del cielo, cumplen con lo acordado para seguir jalando agua para su molino, mientras se pueda. A lo mejor sea mejor así, que verlos impulsando iniciativas vacías, al menos en lo que respecta al posible impacto y beneficio ciudadano. 
Afortunadamente son los menos, pero los hay.
Los demás, hacen su chamba legislativa, se esfuerzan, atienden sus distritos, y algunos hasta se convierten en Santocloses. 
Y como ya llegaron los tiempos de definiciones políticas, la mayoría de ellos ha recibido una inyección energética "maravillosa"; están ahora presentes en cuanto medio de comunicación existe, inundando las redes y el espacio cibernético con una proclamación de sus virtudes, sueños y aspiraciones.  Son ahora más analíticos, pro-activos, y hasta negociadores de primer nivel. Y se vale.
Por lo pronto, esta semana iniciaron con el análisis del paquete económico para el 2018 que el Gobierno del Estado envió al Legislativo para su aprobación en la primera quincena de diciembre, por lo que hubo menester que compareciera a explicar lo conducente y defender cada peso y centavo allí estipulado, el titular de Hacienda, C.P. Raúl Navarro Gallegos, un viejo lobo de mar en estos menesteres.
Y sin sudar la gota gorda ni acongojarse, el poderoso mega-secretario acudió al Congreso a responder cada uno de los cuestionamientos que respecto a deuda pública, gasto corriente, inversión en obra pública y presupuestos asignados a las diversas dependencias estatales le hicieron los diputados.
Una comparecencia impecable en cuanto al desarrollo de la misma, donde los diputados presidentes de la primera y segunda comisión de Hacienda, la priista Flor Ayala y el panista Moisés Gómez Reyna, condujeron con la seguridad que les da saber espulgar las entrañas de las partidas presupuestales. Ciertamente, dos legisladores sumamente preparados para esgrimir pros y contras de los ingresos y egresos planteados para este próximo ejercicio fiscal y que, por ser año electoral, estará bajo la lupa de todos los partidos y de la ciudadanía, por supuesto.  
Lo que nos da ñáñaras es el hecho de que Hacienda prevé elevar de manera significativa la eficiencia recaudatoria, y no porque seamos evasores de impuestos, sino porque siempre somos los mismos los que acabamos "pagando el pato" y los evasores lo siguen siendo, porque para ellos, la ley es muy elástica y medio ciega.
De los asegunes, desde nuestro punto de vista, la aseveración de que es un presupuesto austero que priorizará el gasto social en educación, salud y apoyo a sectores vulnerables; así como la inversión pública destinada a escuelas, hospitales, así como vialidad urbana y obra carretera estatal y rural.
Debiera ser así, pero como es una sola cobija presupuestal, se estira de un lado y se descobija de otro. 
Mientras que los recortes no se den por eliminación y/o reducción de algunos programas prioritarios de salud, seguridad y educación, todo es salvable. De lo contrario, se prenderían no solo focos de alerta para los sonorenses, sino generaría preocupación ciudadana y deterioro del tejido social. Algo que asegura Navarro Gallegos, no ocurrirá.
No sé usted, pero elijo creerle, al menos hasta no tener mayores argumentos en contra.  
Explicación sencilla para explicar por qué se recurre al financiamiento externo y que las demandas sociales han rebasado la generación de ingresos del gobierno, con la debida aclaración que contraer deuda no significa fracaso administrativo de los gobiernos, ya que, si los recursos se utilizan adecuadamente, permite implementar acciones que lleven al sano desarrollo de las finanzas y del estado en sí.
Que la fracción parlamentaria del PAN cuestione el financiamiento, no debe asustarnos; que lo haga con amplitud de miras y sin posicionamientos a ultranza es de alabarse. Ese es su papel como partido de oposición y los ciudadanos deberemos también darle seguimiento. Mínimo.
Creo que es difícil imaginar un gobierno sin deuda externa en estos momentos. Pero de existir ésta, es menester que tanto el legislativo, ciudadanía y tantos organismos y comisiones que se han creado para combatir la corrupción y garantizar la transparencia, sean co-participes para asegurar que los recursos obtenidos sean aplicados en rubros prioritarios para el desarrollo sustentable del estado y con la responsabilidad social que ello amerita.
Ya no son tiempos de dejarle las manos sueltas a ningún gobierno. Si no aprendimos de las lecciones del pasado inmediato, entonces no tenemos remedio como sociedad y entonces sí, como los demonios andan sueltos… Sálvese quien pueda.

azaleal@prodigy.net.mx
@Lourdesazalea