Indigentes

Diálogo

Por David Figueroa Ortega

 

Indigentes

 

Una situación que creció incontenible en Hermosillo es el de las personas que deambulan y viven en la vía pública, los llamados indigentes. Aumentó hasta llegar a convertirse en una problemática que nos involucra a todos.

 

Vemos como la indigencia se ha convertido en un aspecto cotidiano de nuestra ciudad capital, en imagen de nuestra vida urbana, lo vemos en todos lados: En nuestras plazas, en las colonias, frente a nuestras casas, en los centros comerciales, cuando vamos al súper, en cada semáforo.

 

Ante lo insostenible del problema, los mismos vecinos han tenido que organizarse y llevar a cabo operativos en sus colonias para evitar que los indigentes se alojen en sus sectores por los disturbios que se han presentado o porque se quedan a dormir en las banquetas, en las bancas, en cualquier rincón.

 

Aunque el DIF Municipal hizo un censo y fue premiado por el CONEVAL, la realidad es que las personas que viven en situación de calle en Hermosillo han crecido en forma desmedida.

 

El tema de indigencia ha aumentado y se requieren políticas públicas incluyentes y humanista que no solo obedezcan visiones paternalistas.

 

Lo que se necesita es de soluciones integrales, con sentido humanitario, sin marginación o discriminación, porque se trata de personas que sienten y que viven en el abandono.

 

Esto se ha convertido en un verdadero problema social en donde la responsabilidad recae en todos, pero más en las autoridades que están obligadas a encabezar las acciones de asistencia a ese sector de la población que vive en forma migratoria dentro del área urbana.

 

A pesar de que existe una Ley de Asistencia Social que en su artículo 4 establece que tienen derecho a la asistencia social los individuos que por sus condiciones físicas, mentales o sociales, requieren de servicios especializados para su protección y plena integración al bienestar, no se aplica con resultados.

 

Tampoco debemos caer en medidas drásticas de negarles la ayuda, el cobijo o el alimento, porque si en algo distingue a los sonorenses y en particular los hermosillenses es por el buen corazón y el espíritu solidario.

 

Aunque la mayoría de los indigentes son de fuera, no es el destierro la salida fácil, sino con programas de intercambio con otras ciudades o estados para retornarlos a sus lugares de origen a fin de que les den la debida atención; porque gran parte padece de problemas de salud mental.

 

Como sociedad y Gobierno estamos en una falta ante esta población vulnerable, algo estamos haciendo mal para tener en la calle a tantos seres humanos sin esperanza. 

 

Es necesario fortalecer las acciones de ayuda humanitaria que realizan las organizaciones sin fines de lucro ya que las entidades de gobierno por si solas no cuentan con la fuerza ni los recursos necesarios para enfrentar esta problemática social de exclusión y abandono de seres humanos que deambulan sin rumbo por las calles de Hermosillo.

 

 

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico davidfigueroao@me.com; y  en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb David Figueroa O.

 

Reseña: David Figueroa Ortega es empresario, Ex Cónsul de México en Los Ángeles y San José California; Ex Diputado Federal; Ex Alcalde de Agua Prieta; Ex Dirigente del PAN en Sonora.