89 años sin Álvaro Obregón

89 años sin Álvaro Obregón

Bulmaro Pacheco

 

Tenía al morir, 48 años. Había sido electo el día 1 de julio, presidente de México por segunda ocasión para el período sexenal de 1928 a 1934. Había gobernado ya de 1920 a 1924.

 

Su abuelo paterno el español Francisco de Obregón casó con María Gómez de la Madrid en el real del Rosario el 28 de abril de 1796.

 

De ahí nació José Francisco Catarino de la Cruz Obregón Gómez el 18 de abril de 1816. Este se casó con Cenobia Salido en Álamos el 29 de junio de 1852. Obregón Gómez había sido secretario del ayuntamiento de Álamos prefecto del distrito y empresario. Doña Cenobia estuvo emparentada con el gobernador Carlos R. Ortiz, su hermano, Martín Salido de Santiago Palomares apoyó a Juárez en Chihuahua, y uno de sus primos Felipe Salido Zayas fue senador por Sonora 1920-1924 y el primer director de Nacional Financiera en el año de su creación en 1934.

 

Obregón es la figura fuerte e indiscutible del período llamado “el Sonorismo”, que gobernó México de junio de 1920 con Adolfo de la Huerta hasta diciembre de 1934 cuando Abelardo Rodríguez le entrega la banda presidencial a Lázaro Cárdenas. De ahí en adelante, Sonora -salvo ejemplos aislados- no ha vuelto a tener un papel protagónico en la política nacional como lo tuvo en los años mencionados, con cuatro figuras importantes que ocuparon la presidencia en un lapso cercano a los 15 años.

 

Obregón tuvo una vertiginosa carrera político-militar-empresarial que lo llevó a triunfar de punta a punta. Fue el último de los 18  hijos de Doña Cenobia y Don Francisco algunos de los cuales también participaron en la política local. Quedó huérfano de padre a los 5 meses de nacido y de madre a los 15 años.

 

Al final, y hasta 1920, sólo sobrevivieron de la familia: Lamberto, Francisco, Jesús, José, Alfonso, José Alejandro, José Carlos Santos, María Cenobia Ruperta, María Dolores de Jesús, María, Rosa y Álvaro.

 

Su carrera política la inicia como primer regidor y síndico en Huatabampo, en el Ayuntamiento que presidió Ramón Ross de1905 a1907.

 

Volvió como primer regidor en el período 1907-1908 con don Trinidad Rosas, y entre 1909 y 1910 con J. Tiburcio Otero ocupó las carteras de Obras Públicas, la distribuidora de agua a domicilio, la junta de Mejoras Materiales y la Presidencia Auxiliar para la conmemoración del centenario de la Independencia en 1910 junto con Ramón Ross.

 

Entre el primer ayuntamiento de Huatabampo (1899) y el séptimo en 1911 que ocupó el profesor Álvaro Obregón, fueron presidentes municipales: Pedro Zurbarán, Alejo Goicochea, Zurbarán -de nuevo-, Ramón Ross, Trinidad B. Rosas, y José Tiburcio Otero -a quien sorprendió el movimiento revolucionario-. En 1911 se enfrentan Obregón y Zurbarán por la presidencia municipal. Sorteando vericuetos legales y políticos, gana Obregón y solicita licencia en abril de 1912 para salir a combatir a Pascual Orozco a las órdenes del gobernador José María Maytorena Tapia.

 

Algunos hermanos de Álvaro Obregón también se dedicaron a la política: Alejandro fue presidente municipal de Camoa entre 1906 y 1911; Román Obregón fue presidente de Macoyahui entre 1900 y 1904; Eduardo fue juez local suplente; José fue funcionario del gobierno local en materia educativa; Francisco fue regidor en Huatabampo; Lamberto, el mayor, casado con Amelia, la hermana del general Francisco Serrano, fue regidor suplente, funcionario de Hacienda, padre de Ernesto Obregón Serrano.

 

Carlos, primer regidor en Camoa, padre de don Gilberto que fue alcalde de Etchojoa; y su hermana Cenobia fue la primera directora de la escuela primaria del municipio, que fundara en 1890 también el gobernador Ramón Corral a petición expresa de los Obregón.

 

Álvaro Obregón tenía principalmente una auténtica vocación de poder. Su incursión en la política municipal y en los núcleos empresariales de la agricultura regional, le permitieron adquirir una formación pragmática y autodidacta en numerosos campos del conocimiento.

 

Como militar alcanzó los máximos grados y fue también secretario de guerra y marina en el gabinete de José Venustiano Carranza Garza. Como empresario, inventor y creador de empresas, adquirió fama internacional.

 

Sentó las bases de los Valles del Yaqui y Mayo.

 

En su correspondencia particular con el presidente Plutarco Elías Calles (32 años antes de la Construcción de la presa ARC) dice de una futura presa en la región del Mayo: “El río Mayo deriva aproximadamente 140 millones de metros cúbicos al año y el vaso estudiado para la construcción de la presa puede captar hasta sos millones, pero naturalmente no sería juicioso construir un vaso superior a la capacidad del río y habrá entonces que reducir el proyecto de la cortina en espesor y en altura para limitarla al caudal total del río con cuyo caudal pueden regarse 200 mil hectáreas o un poco más”…“La Construcción de la presa está calculada a lo sumo en 12 millones de pesos, cantidad ésta que habría de invertirse en la siguiente forma: El primer año tres millones, el segundo dos y en los sucesivos de millón a millón y medio de pesos anuales con lo que se levantaría la cortina cada año lo suficiente para aumentar el volumen en relación con el desarrollo Agrícola que fuera adquiriendo la región”. (24-VII-1925)

 

En la misma carta le platica al presidente Elías Calles del puerto de Yavaros: “En cuanto a sus situación geográfica y su contacto con las comunicaciones, es insuperable estando colocada la porción mejor y más grande de estos terrenos dentro de un triángulo formado por el ferrocarril SuD pacífico que los corta por el centro y al sur cierra el triángulo la bahía del puerto de Yavaros que tiene de 20 a 25 kilómetros de este a oeste, que facilitará grandemente, por medio de navegación interior en pangos planos el movimiento de los productos en una gran extensión de estos terrenos, y; “este puerto está llamado a ser el primero del pacífico en nuestro país cuando se terminen las obras del ferrocarril Yavaros- Chihuahua, y cuando se terminen así mismo las obras del ferrocarril del valle del Yaqui cuyo desarrollo está detenido solamente porque no ha terminado la compañía los arreglos respectivos  con la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas”.

 

Siempre estaba creando algo, inventando algo: En lo militar: la estrategia; en la política: las alianzas y los acuerdos; en la empresa: la innovación y los proyectos de desarrollo; y con la gente: chistes, chascarrillos y bromas.

 

Como tres de sus hermanos, él también practicó la docencia como profesor de primaria en la comunidad pesquera de Moroncárit, y cuando llegó a la presidencia de la República, ordenó construir el actual edificio de la secretaría de Educación Pública, reformó su estructura, y con José Vasconcelos como secretario de Educación, emprendió una de las más agresivas campañas de alfabetización que se recuerden. Por dos años consecutivos el presupuesto nacional para educación fue el mayor de todos.

 

Porque Obregón siempre quiso estudiar y tuvo siempre ese pendiente. Su amigo José Rubén Romero cuenta que cuando Obregón dejó de ser secretario de Guerra (1917), llamó a un amigo de confianza y le pidió la lista de los textos que se estudiaban en preparatoria. “Quiero hacer lo que no hice de niño: estudiar. Me interesan la Psicología, la Historia, la Lógica, pero le recomiendo que nadie lo sepa”.

 

Sus adversarios le cargaron la mano culpándolo de los problemas del gobierno con la iglesia católica. Cuando murió, en la bolsa de su traje traía unos apuntes sobre la forma de  resolver el conflicto con la Iglesia. Un problema que  mucho le angustiaba y en el que injustamente se le involucraba, y que al final-entre otros- fue uno de los motivos de su asesinato.

 

Dos días antes de morir y a su llegada a la Ciudad de México, afirmaba: “Ahora solo tenemos por delante el inmenso volumen de responsabilidades que hemos asumido, y no lo habremos cumplido como buenos ni correspondido al honor que el pueblo nos ha hecho, si no nos dedicamos esos seis años a trabajar perseverantemente, a trabajar honestamente, para hacer tangibles, dentro de un sentido práctico, todas las promesas que hiciera el pueblo la Revolución”.

 

A 89 años del asesinato, la figura de Álvaro Obregón está más viva que nunca en el ánimo social y político. Recordarlo es una oportunidad más de replantear la historia y valorar tanto los liderazgos como los desafíos de ayer y de hoy.

 

Personajes como él trataron siempre de aplicar políticas de Estado y no sólo de Gobierno. Por eso la obra de los verdaderos estadistas perdura y se les recuerda siempre a través del tiempo.

 

Los desafíos, los problemas y las crisis que ellos enfrentaron en la conformación del México posterior a la Revolución, fueron enormes y muy complicados en los frentes interno y externo. Su auténtica vocación de poder para servirle a México de la cual existen pruebas suficientes, lo defienden de cualquier insinuación malsana sobre su actuación.

 

Obregón luchó, vivió y murió por lo que creía buscando nuevas alternativas para México y su región. Fue un patriota sin duda. El tiempo, la historia y los hechos en su actuación lo acreditan con suficiencia. Fue asesinado un 17 de julio de 1928.  Dice Arnaldo Córdova: “La muerte del general Álvaro Obregón, presidente electo de México el 17 de julio de 1928, puede considerarse sin hipérbole, como el acontecimiento más decisivo del desarrollo político de nuestro país en la era post revolucionaria”. “Con ella se abrió una etapa de profunda y prolongada crisis del Estado Mexicano que no habrá de resolverse sino hasta 1935, que marcaría la superación definitiva del caudillismo y el poder personal como forma de liderazgo político nacional y que encauzaría el orden social, económico y político instaurado por la Revolución Mexicana hacia su total institucionalización al cabo de una década de eventos cruciales y de transformaciones decisivas”…

 

bulmarop@gmail.com

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