Turbios negocios en Nogales

El reino de los sátrapas

Gilberto Armenta

 

Turbios negocios en Nogales

 

Durante la campaña del 2009, el empresario de Nogales Marco Antonio Martínez Dabdoub coincidió, en conferencia de prensa en conocido hotel de Hermosillo, con el entonces candidato del PAN a la gubernatura de Sonora, Guillermo Padrés Elías.

 

Con lujo de detalles, como era su costumbre, Padrés Elías presentó un ambicioso proyecto que lo llevaría – en caso de ganar la gubernatura – a construir un mega cruce fronterizo en el puerto de entrada Mariposa, que conecta a las dos ciudades de Nogales, de un lado y otro del cerco fronterizo.

 

El rostro de sorpresa y desacuerdo de Martínez Dabdoub fue por demás significativo, y crecía mientras más hablaba Padrés Elías.

 

Por Mariposa cruzan, a diario, miles de automóviles con destino a Estados Unidos, pero también 3 mil millones de toneladas de productos al año, de toda naturaleza, hacia el mercado de exportación más importante para México.

 

La derrama económica, la generación de empleos, el crecimiento del transporte pesado, la captación de impuestos y las negociaciones transnacionales, son solo algunas de las virtudes de este puerto fronterizo en Nogales.

 

Quien lo controle por el lado mexicano, controlará al mundo, dicen en el argot aduanal en esa frontera.

 

Pero, curiosamente, ese mega proyecto que anunció cual panacea Guillermo Padrés Elías en el 2009, lo encabeza Marco Antonio Martínez Dabdoub y un glamoroso grupo de empresarios nogalenses desde los años noventa, finales de los ochenta.

 

De ahí el gesto de desaprobación hacia el memo cuando lo anunció como su idea de campaña. De ahí el gesto de descalificación cuando evidenció total desconocimiento del tema.

 

Y es que, para consolidarlo como un hecho, primero se necesita que Estados Unidos encabece un proyecto igual que, hasta el momento, se da de manera lenta y paulatina.

 

La prueba es que, finalmente, Padrés Elías ganó la elección como gobernador, y el tema de la garita Mariposa no se tocó nunca más.

 

Por su parte, Martínez Dabdoub no ha dejado de empujarlo, junto a otros proyectos igual de ambiciosos.

 

Uno de ellos, es la compra del Parque Industrial de Nogales, y el control absoluto del Fideicomiso Operador del Parque Industrial de Nogales, FOPIN, que le significa a Nogales 25 mil dólares mensuales de renta.

 

La forma en la que se administran 300 mil dólares anuales, sin prácticamente rendirle cuentas a nadie, es tema aparte.

 

Para no perder la idea, sostenga usted en su mano derecha el tema de la garita Mariposa, mientras lee, en otro tema, el del Parque Industrial y el FOPIN, sostenido por su mano izquierda.

 

El arrendamiento actual del Parque Industrial vence en el 2019, pero hay rumores que indican que se busca, por todos los medios posibles, adelantar ese vencimiento y negociarlo en esta administración municipal panista, que encabeza Cuauhtémoc Galindo Delgado, antes de que concluya su periodo como alcalde.

 

Y es que es la administración municipal, del partido que sea el que la encabece, quien firma las condiciones del arrendamiento, y el arrendamiento en sí.

 

Pero Marco Antonio Martínez Dabdoub no quiere rentar el Parque Industrial. Quiere comprarlo. Y el temo Galindo, al parecer, estaría dispuesto a vendérselo.

 

Para eso, habría que, como se lee arriba, adelantar el vencimiento del arrendamiento actual.

 

Ahora, ya tiene usted los dos grandes temas de Nogales sostenidos en sus manos.

 

Vea el de la garita Mariposa, que usted sostiene aún en su mano derecha.

 

Hace unos días, el temo Galindo lo presentó como una de tres grandes obras para Nogales, que incluye dentro del Proyecto Metropolitano para poder acarrearle recursos federales y estatales. Las otras dos son nuevos pasos a desnivel y la ampliación del aeropuerto local.

 

Y ahora, vea el del Parque Industrial, sostenido en su mano izquierda, y del que, extrañamente, el temo Galindo no habla, o habla escasamente.

 

En este momento, dele vistazos a uno y a otro, y empiece usted a malabarear con ambos.

 

Eso mismo está haciendo Cuauhtémoc Galindo Delgado en este momento, y pronto entrará en ese juego de malabares Marco Antonio Martínez Dabdoub, y los dos temas irán de una mano a otra, cual malabaristas de crucero, hasta que el segundo, malabareando sin cansancio, se quedé con ambos temas en sus manos, y se convierta, eventualmente, en propietario del Parque Industrial, y en receptor de los recursos para la garita Mariposa.

 

¿Ingenioso el plan no?

 

Pero hay dos pequeños grandes detalles:

 

Primero, y antes que pedir cualquier cantidad de recursos para la garita Mariposa, se debe hacer una intensa campaña de convencimiento en Estados Unidos, para que esa nación, a través del gobierno de Arizona, trabaje a la par en ese ambicioso proyecto.

 

Segundo, el Parque Industrial es considerado patrimonio de los nogalenses. Dicen allá, que el parque no se vende, ni se presta, ni se regala. El Parque Industrial se renta.

 

La pregunta es: ¿Por qué le presta Martínez Dabdoub el proyecto de la garita Mariposa al alcalde Temo Galindo? ¿Para qué presuma con él? o ¿Lo está “catafixeando” por el del Parque Industrial?

 

Habrá que estar muy atentos, porque en Nogales también se cuecen habas.

 

@mensajero34 elmensajero.mx

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